Carta de los lectores
La soledad de una alcaldesa ante los agujeros de la Ley


Publicado el 10/02/2024 a las 05:00
Nunca pensé que la administración local fuera así. Tras ocho meses en el cargo de alcaldesa de Castejón, me ha parecido oportuno hacer pública esta carta, no para criticar sino para que se prevean soluciones al problema que está sufriendo mi localidad.
Las entidades locales de Navarra dependen de sus trabajadores, eso es evidente. Como también es evidente que esos trabajadores, por distintos motivos, pueden estar temporadas inactivos, ya sea por permisos, enfermedades, vacaciones, o licencias u otras causas. Es su derecho, y yo lo defiendo. El problema es cuando un municipio de casi 5.000 habitantes se queda sin tener el mínimo necesario de trabajadores en unas circunstancias determinadas, y no hay posibilidad, por circunstancias ajenas a todos, y extraordinarias, de sustituirlos. Imagínese que secretario e interventor cogen un permiso al que tienen derecho por Ley. No se les puede negar, ni se les debe negar. Pues bien, en estos momentos, en Navarra, no existe personal para sustituir estos puestos básicos y fundamentales, debido a que las listas del Gobierno de Navarra están agotadas a esperas de la aprobación de los respectivos procesos de estabilización que acabarán con unas nuevas listas de sustituciones. Lógico por otro lado.
La Ley Foral de Administración local permite habilitar temporalmente a un interventor o un secretario pero, en este momento, ello se torna casi imposible, ya que la mayoría son interinos y están estudiando, lógicamente, sus respectivos exámenes. En resumen, no hay secretario, y no hay interventor, sin que ello sea, repito, culpa de nadie. Puestos en contacto con el servicio de asesoramiento a las entidades locales de administración local, al que debo agradecer el trato, buscamos una salida de urgencia, convocar unas pruebas para crear unas listas para sustituciones de esas plazas en el Ayuntamiento. A pesar de la buena atención recibida, la legalidad vigente impide, aun utilizando el procedimiento más rápido y sencillo, cubrir la plaza antes de casi tres meses. Tres meses con cuatro procedimientos selectivos en marcha y sin secretario, sin intervención y con solo cuatro de las seis administrativas en activo.
Pero, ¿ qué pasa en esos tres meses? Las leyes te marcan plazos para liquidar presupuestos, aprobar presupuestos, preparar cuentas… La ley te obliga a celebrar plenos y comisiones con una frecuencia determinada. Y la Ley deja clara la obligatoria participación de la secretaría y de la intervención en esos procesos. Si no se dispone de secretario ni interventor, no solo se incumple la Ley, sino que la gestión del Ayuntamiento se torna imposible y las consecuencias son drámáticas: Pueden perderse subvenciones, no se paga a los proveedores…una situación desastrosa que sufrimos los responsables políticos y los trabajadores municipales. Y a ello se añade la falta de otro tipo de personal. Castejón llegó, por ejemplo, a tener en su brigada de obras más de doce personas. Actualmente tenemos seis, algo totalmente insuficiente para una población de 5.000 habitantes. Y lo peor es que, por las sucesivas leyes de presupuesto aprobadas, no se pueden crear más plazas que las de las sucesivas tasas de reposición, y ello si contáramos con dinero para pagarlas, que no es el caso en este momento. Con lo cual la plantilla está mal dimensionada (no es culpa de nadie, ni la Ley ni la situación económica permiten otra cosa), estresada, sobrecargada y el pueblo, pese al esfuerzo de los trabajadores, no siempre está como los trabajadores y los vecinos quisiéramos. Lo mismo ocurre con la policía municipal. Y siempre haciendo álgebra para cubrir vacaciones y rezando para que no se produzca una baja. La limitación en la contratación de personal público debería modificarse para contemplar estos problemas reales.
Distintas circunstancias nos han llevado a que, en este momento, son cuatro las administrativas en activo que prestan servicio, cuando son seis en plantilla. Hacen lo que pueden, todo lo que pueden, pero sacar el trabajo de seis entre cuatro, es muy difícil. Ya estamos terminando los procesos selectivos para solucionar el problema. En fin. Esta es nuestra situación actual, que estamos trabajando para solucionar. Pedimos perdón a los ciudadanos, proveedores, empresas y otros afectados por los retrasos en cobros, dilaciones en gestiones y molestias en general que esta situación puede acarrearles.
Agradezco a todos los trabajadores de Castejón su esfuerzo para cubrir, a base de tesón y de multiplicarse, las carencias actuales. Agradezco al servicio de asesoramiento de las entidades locales su ayuda y comprensión en este tema. Saldremos de esta, pero pido a quien corresponda que habiliten soluciones para que ningún municipio vuelva a pasar por lo que está pasando estos meses Castejón, soluciones que llegarían de la aprobación de nuevas listas de sustituciones de secretarios e interventores tras los exámenes actualmente en curso, y la modificación en determinados supuestos de las tasas de reposición.