Glosa triste a un acuerdo aberrante

Publicado el 29/12/2023 a las 05:00
Esta, el desgraciado discurso de Patxi López, ex lehendakari gracias al PP, defendiendo en las Cortes la amnistía, que poco antes abominaba, no nos heló la sangre, según la certera profecía de la madre de los Pagaza. Tampoco nos ha helado la sangre la decisión del PSN, ya sospechada y prevista, de regalar en bandeja navideña la alcaldía de Pamplona al progresista y supremacista Euskalherría Bildu, heredero político de la progresista ETA-Batasuna, que mató, hirió, extorsionó, desterró, amenazó, amedrentó, adoctrinó, conquistó municipios sin cuento, por amor al progreso. Le ha faltado el factor sorpresa a la fechoría, a la felonía, a la alevosía.
Para ser completo, diré al lector que el día en que los dos diputados de UPN votaron en el Congreso contra de la disciplina de su partido, vi con nitidez lo que iba a ocurrir en Navarra, hasta hoy mismo. Recordé la crisis de UCD en los ochenta; la crisis del PSN en 1995 y la trifulca entre UPN y PSN en el Gobierno de coalición. Y las consecuencias letales en los tres momentos. Y no voy a ocultar la responsabilidad del llamado centro derecha navarro -sus ambiciones, sus egoísmos, sus mezquindades, sus resentimientos...- en lo que ahora está sucediendo.
Bildu entronizó a María Chivite, y sabían ambos lo que hacían. El PSN no votó en junio un alcalde bildutarra para que Pedro Sánchez no perdiera las elecciones generales. Bildu votó después a Sánchez, y sabían ambos lo que tramaban. Todo estaba atado y bien atado.
Me importa mucho que EH. Bildu, nacionalista vasco, supremacista y separatista, no “condene” el terror de la banda terrorista ETA, pero me importa tanto o más que sea el heredero directo y entusiasta del legado más preciado de la banda-partido, explícitamente fijado en su testamento: el falso pero militante y deletéreo derecho de autodeterminación en todo tiempo y lugar.
Así que no me vengan con esas coñas de “bloqueo” o “parálisis” de Pamplona, mantenidos adrede durante años por los socios de Sánchez-Chivite, para justificar este aberrante acuerdo. Ya es una broma de mal gusto hablar de “tiempos nuevos”, “acuerdos plurales”(sic), y hasta de “una ciudad de vanguardia, de tolerancia y de convivencia”, que, al parecer solo puede conseguirse con un alcalde de Bildu. En un alarde de frases hechas y de lugares comunes -hojarasca y seroja otoñal-, confunden los malos redactores pluralidad con diversidad; ignoran que todo ser es plural y al mismo tiempo parte de una unidad, y desprecian el valor supremo de de la cohesión de toda la sociedad, obviando siempre la unidad constitucional, base inamovible de la nación.
Dejo a las víctimas del terrorismo etarra el comentario del párrafo dedicado a “Memoria, justicia y reparación”, intento cínico de camuflaje y de hipocresía, propio de un escriba bildutarra. Sobre el euskera, otra víctima, vemos la misma prosa retórica de siempre: como si se tratara de una cuestión académica y cultural, cuando para Bildu-Sortu es la herramienta clave de la “reconstrucción nacional”, sin la cual no hay “Euskalherria socialista, independiente, reunificada y euskaldún”.
Y ¿para qué un “Plan de convivencia” y hasta “una persona responsable” de la convivencia en Pamplona? ¿Es que no basta el alcalde Joseba Asiron? Y lo mismo habría que decir de ese curioso compromiso de “trabajar por unos Sanfermines libres de tensiones”. Y ¿no sabe la Comisión ejecutiva del PSN que basta y sobra un alcalde de Bildu para tener “unas fiestas para todas y para todos”? Ya es hora de que pueblos y ciudades con tensiones de fiestas y banderas, aprendan a elegir un alcalde bildutarra para tener primero paz y después gloria.
Los mismos que acaban de cometer tamaño desaguisado hablan luego de “reivindicar la ética política” como símbolo de acción, y esto comenzando por un ayuntamiento como el de Pamplona, donde todavía la corporación asiste a un responso anual por un concejal asesinado en 1998 por unos pistoleros progresistas de ETA, bien conocidos por algunos concejales actuales de Bildu. ¿Una especie de síndrome de Estocolmo?
Y dejen, por Dios, de engañar a la gente con toda esa broza final de prosa “municipal y espesa” sobre corredores, plazas, rotondas, parkings, reurbanizaciones..., salpicada con la igualdad, la educación y otras bachillerías... ¡Como si todo eso tuviera algo que ver con la presidencia de Sánchez y de Chivite, el blanqueamiento y poder creciente de Bildu-Sortu, y el castigo al enemigo común, en este caso UPN, que les ha ganado las elecciones en Pamplona durante 37 años, y que es el verdadero y único motivo del acuerdo aberrante, que tomó un día aciago la comisión ejecutiva del PSN, a las órdenes exactas del secretario general del PSOE, Pedro Sánchez Pérez Castejón!
¡A otros perros con esos huesos!
Víctor Manuel Arbeloa. Escritor