"El nuevo Gobierno del 20-N"

Publicado el 22/11/2023 a las 05:00
Hace 12 años ganó las elecciones el PP guiado por Mariano Rajoy. Previamente Rodríguez Zapatero había convocado elecciones el día fetiche del 20-N (aniversario de la muerte de Franco). El presidente, que pudiéramos denominar 'Monsieur Normal', dejó el país a los pies de los caballos: sin dinero en la caja de hacienda y con la incorporación del art. 135 de la CE, que originó desde entonces la desafección de cierta izquierda radical con el régimen constitucional de 1978 (la que hoy se sienta en el Gobierno bajo la marca Sumar) y el problema territorial in crescendo.
Coincidiendo con el 20 de noviembre, el presidente Sánchez recién investido ha nombrado con la resolutividad que le caracteriza al nuevo Gobierno. Ha optado por la continuidad en el número de Ministerios (22) y por un número elevado de ministros socialistas (17) frente a los cinco de Sumar. Ha elegido también continuar con el núcleo duro del anterior Gobierno, elevando a algunos de rango, como a la Ministra de Hacienda y Función Pública, la licenciada en Medicina María Jesús Montero a vicepresidenta cuarta, y también a Félix Bolaños, el terrible Bolaños, que tiene como misión sacar adelante la amnistía y veremos qué más (con el CGPJ) en una deteriorada área del Gobierno como es la Justicia, después de la pésima gestión de la ex Ministra Pilar Llop, que seguramente será ascendida a los altares de algún cargo de relumbrón.
El presidente ha optado por mantener al cuestionado Marlaska en Interior (pues siempre viene bien tener un Ministro pararrayos donde dirigir las criticas) y mantener a Calviño, Robles y Planas, seguramente lo más solvente del Gobierno actual. De los nuevos ministros destaca el nombramiento de Óscar Puente, que actuó de banderillero en la investidura de Feijóo y que ahora se le premia con el Ministerio de Transportes y movilidad, después de la poca exitosa gestión de la ex alcaldesa de Gavá, Raquel Sánchez.
No siempre la cuota del PSC funciona bien, que ahora se ve reforzada con el nombramiento de Jordi Hereu como Ministro de Industria, rememorando el nombramiento de otro ex alcalde Barcelona, Joan Clos, en el Gobierno de Zapatero.
De las nuevas ministras socialistas, es muy conocida en Navarra Elma Saiz, que deberá demostrar que ha sido nombrada para algo más que ceder parte de la gestión de la Seguridad Social al País Vasco y la que es una buena elección, aunque habrá que ver cómo se desempeña en el cargo, Ana Redondo, persona más cualificada que la ministra por cuota-consorte de Pablo Iglesias, Irene Montero, después de su desastrosa gestión en igualdad con la guinda de la Ley del “sólo sí es sí”. Albares sigue en Exteriores, Napoleonchu, como le llama Ramón Pérez Maura, y la apostilla del cambio de cromos de las ministras-pastel Pilar Alegría e Isabel Rodríguez, que cambia esta última la Portavocía del Gobierno por el Ministerio de la Vivienda, donde tratará de “vender” la política de vivienda y rentabilizarla para el PSOE, tras el papel estelar de Bildu y Podemos en la gestión de la actual ley de vivienda.
De los cinco de Sumar poco que reseñar salvo la salida de las ministras de Podemos y el papel excesivo de la gallega Yolanda Díaz en la vicepresidencia 2ª, así como la sustitución de Belarra por Bustinduy (poco conocido), donde la izquierda plural se queda con Cultura, al salir Iceta (PSOE) y el nombramientos de la activista Mónica García en Sanidad, cuya gestión principal será la de bomba lanzadera contra Isabel Díaz Ayuso, a la que no ha podido hacer sombra en la Comunidad de Madrid. La cultura en manos del movimiento comunista y ecologista (Urtasun, de origen navarro), donde la plurinacionalidad y cosas parecidas serán el caldo de cultivo diario. ¡Si Semprun o Solé Tura (antiguos ministros de cultura con Felipe! levantasen la cabeza! Esta es la legislatura, si dura, de la amnistía y de la nueva estructura del Estado, si es que queda algo después del desguace de los independentistas catalanes. No se si durarán los nuevos ministros mucho o poco en el cargo, pues habrá desgaste. Pero para algunos será el momento del gran premio, pues quién pensó que gente tan poco leída y reconocida llegase algún día a ser Ministro, el sueño de algunos de nuestro padres, si tenían chicos de valía ¡Tiempos!
Manuel Pulido Quecedo. Abogado. Doctor en Derecho