"Clamor ciudadano contra la amnistía"
"Cientos de miles de personas salen a la calle de manera masiva y pacífica para mostrar su rotundo rechazo a los acuerdos de Pedro Sánchez con los secesionistas catalanes"

Publicado el 13/11/2023 a las 05:00
Cientos de miles de personas secundaron ayer en distintas ciudades de España la convocatoria realizada por el PP para protestar contra la amnistía y las cesiones de Pedro Sánchez a los independentistas catalanes. En Pamplona, fueron más de 6.000 las personas que siguieron en la Plaza del Castillo la llamada a la concentración promovida por los populares y apoyada también por UPN y Sociedad Civil. Los ciudadanos salieron a la calle de manera tan masiva como pacífica para mostrar su innegable y rotundo rechazo a la claudicación de Pedro Sánchez ante los secesionistas catalanes. Una rendición del líder socialista a los postulados más radicales representados por ERC y Junts, que supone además blanquear el relato falaz del independentismo sobre el procés y el papel de los poderes del Estado. Lo vivido ayer en las multitudinarias concentraciones por muchas ciudades de España es una parte más de la indignación que han suscitado los acuerdos de Sánchez y los independentistas. Las protestas en la calle se suman a la amplia y plural ola de rechazo que viene azotando desde el pasado jueves, con la cascada de comunicados de numerosos colectivos y organizaciones, en los que advierten de las consecuencias para el Estado de Derecho y la separación de poderes. Desde el CGPJ a asociaciones de jueces y de fiscales, despachos de abogados, organizaciones patronales, inspectores de Hacienda, Trabajo o asociaciones de diplomáticos, entre otras muchas. La conveniencia política ha llevado a Sánchez a traspasar todas las líneas rojas, y aceptar un acuerdo impúdico, especialmente con la ley de amnistía, que muy lejos de ayudar a la convivencia, como gusta repetir a los socialistas, supone un duro golpe al Estado de Derecho y un peligroso precedente legal, moral y ético. Sánchez ha conseguido los apoyos que con toda probabilidad le auparán está semana a su legítima reelección. Pero hacerlo a cualquier precio, como es el caso, supone entregar las llaves de la legislatura a quienes no tienen inconveniente en dinamitar el orden constitucional, como ya han demostrado. Un muy mal presagio.