Cartas de los Lectores
La Atención Primaria no se muere, la están matando


Publicado el 31/08/2023 a las 06:00
Cuarenta y dos veces tuve que llamar el lunes al Ambulatorio de Estella para lograr pedir cita previa. Un segundo antes de las ocho de la mañana, una máquina te informa amablemente de que el horario de atención al público aún no ha comenzado. Y un segundo después, la misma máquina te dice que todos sus operadores están ocupados. Transcurridos uno o dos minutos ni siquiera eso, las llamadas simplemente se cuelgan solas o recibes un error diciendo “por indisponibilidad temporal de red, no es posible comunicar con el número marcado”. Media hora y 42 llamadas después (a razón de una cada 30 segundos porque no te queda otra), por fin consigo hablar con uno de “esos operadores”. Los describen así (en plural) pero en realidad es la misma amable señora que lleva décadas atendiendo ese teléfono y cuya labor es siempre impecable a pesar de que hace ya años la obligan a hacer a ella misma un triaje inicial de pacientes. Sí, tienes que explicarle a la telefonista cuál es tu dolencia (por indiscreta que sea) y ella decide cómo de urgente es el tema: si requieres cita presencial, si con una enfermera te vale o si con una llamadita del médico a mediodía te apañas. Al menos esta vez pudo darme cita para el mismo lunes, porque últimamente eso ya no es lo habitual.
Todo esto era impensable en Navarra hace 10 años. Por entonces residía en Madrid y solía escuchar con incredulidad cómo la gente nunca conseguía cita para el médico en el mismo día. Como buen navarro acostumbrado a nuestro (antes) magnífico sistema de salud pública, aquello me parecía ciencia ficción. Ahora, Navarra está igual o peor. Porque a veces incluso te dicen directamente: “vaya usted a Urgencias del Hospital que aquí ya no hay citas disponibles”. Debe de hacerles muchísima gracia a los que trabajan allí, que vayas a saturar aún más su servicio con algo que no es una urgencia. ¿Por qué sucede esto? Los impuestos y la presión fiscal en Navarra no han dejado de crecer en los últimos años, así que no parece problema presupuestario. La población de Estella no ha variado sustancialmente, así que no parece un problema de sobrecarga. Entonces, ¿a qué se debe este deterioro? No me corresponde a mi averiguar la causa.
Señores políticos, consejeros, asesores y demás directores generales: es su responsabilidad arreglar esto. Es su trabajo. Si no saben cómo, dimitan y dejen paso a alguien que sí sepa. Porque la Sanidad Pública era el mayor tesoro que teníamos en Navarra y lo están matando.
PD: Y mientras lo hacen, al menos instalen en Estella una centralita telefónica que sea capaz de gestionar la cola de llamadas. Ya ni pido un sistema más moderno, una simple centralita de esas que llevan inventadas 40 años y que están disponibles por 29.90€ al mes. Así, al menos esa pobre señora que atiende el teléfono vivirá un poco más tranquila y el servicio dará un poquito menos de vergüenza ajena.