Cartas de los lectores
¿Posible proyecto de Osasuna con Basket Navarra?


Publicado el 22/08/2023 a las 06:00
Los medios de comunicación se han hecho eco, estos días, del triste final de nuestro baloncesto masculino en Navarra. Era una muerte anunciada. Su presidente, Javier Sobrino, advertía cada año al inicio de la temporada: “Que viene el lobo, que se acerca ya”. El animal apareció este verano y se tragó toda la estructura. Como refleja la moraleja de la fábula La lechera de Samaniego, todo se apagó: frustración, decepción y adiós a las ilusiones de estar en la ACB.
El Basket Navarra no era solo un club serio y comprometido, sino que contaba con más de tres mil aficionados que abarrotaron en su día Anaitasuna, en los play off de ascenso. Ha representado muchos más objetivos que el deporte, como son las causas sociales, patrocinios solidarios, recogida de juguetes para los niños hospitalizados en la lucha contra el cáncer o campañas a favor de asociaciones o del banco de alimentos. Basket Navarra, nacido en 2007 gracias al empeño de Javier Sobrino, Fidel Narros y otros directivos que se fueron sumando, se ha mantenido durante 17 años representando a Navarra en las canchas de toda España.
El Gobierno de Navarra y el Ayuntamiento de Pamplona no han sido capaces de obtener una media de 150.000 euros por temporada, a través de empresas y benefactores para salvar el baloncesto. Jugó en Arrosadía, pero pagando alquiler, quiso desplazarse al pabellón Navarra Arena y el gobierno se lo denegó, incluso tenía que pagar un alto coste. ¡Pobres instituciones que no han sabido negociar o ser intermediarios para buscar un posible patrocinador!
En nuestra vecina La Rioja, el ayuntamiento y el gobierno subvencionan al baloncesto con cantidades de dinero tres veces mayor que nuestras instituciones al Basket Navarra. Cuando hay interés se hace un esfuerzo y se protege al baloncesto, de lo contrario el fútbol se tragará al resto de deportes, al llevarse el mayor porcentaje de la tarta.
Nos consta que hubo negociaciones con el Club Atlético Osasuna, pero por desgracia no llegaron a buen puerto. ¿Podremos saber algún día la causa? No sería nada esperpéntico ni extraño que Osasuna cogiera las riendas y fuera un club con varias áreas, entre ellas fútbol y baloncesto. Así lo tiene el Real Madrid, Barcelona, Betis, Valladolid, Granada, River Plata de Argentina, Flamengo y Cruzeiro de Brasil.
Seis ciudades comparten en la élite con ambos deportes separados: Girona, Bilbao, Valencia, Tenerife, Las Palmas y Vitoria. Hay otras ciudades que llevan su nombre por toda España y se distinguen por su afición al baloncesto, por encima del fútbol, como UCAM Murcia, Breogán de Lugo, Unicaja de Málaga y Obradoiro de La Coruña. Y en Navarra sin ningún representante.
Es la hora en que las instituciones forales mantengan una reunión con Osasuna para que pueda renacer un equipo de baloncesto y esa afición futbolera (20.000 socios) pueda asistir a la cancha para aplaudir a su equipo. Osasuna es un club de los socios y estos deberían mostrar su generosidad para integrar la sección de baloncesto dentro del organigrama del club.
Sabemos que el baloncesto no es rentable, como tampoco es el tenis de mesa o el voleibol, por poner un ejemplo, pero se mantiene a pesar de los pocos practicantes y aficionados. El baloncesto es el segundo deporte más masivo a nivel nacional y por eso Navarra no puede estar sin representante en LEB plata, oro y ACB. La actividad y la afición baloncestista que se desarrollan en los distintos colegios, llámense Maristas, Larraona, Jesuitas, Salesianos, etc., no pueden verse truncadas a escala superior y romper los sueños de los niños. Ya lo decía Michael Jordan, “si formas el espíritu del deporte en el alma de un niño, lo mantendrá para siempre”. Navarra tiene la afición y el número de practicantes suficientes para tener un equipo de baloncesto a nivel nacional. Los amantes de este deporte rogamos al gobierno, a los sectores sociales y empresariales y a los medios de comunicación que se reúnan para conseguir llenar ese hueco que ha dejado Basket Navarra.
Navarra, por su nivel deportivo, cultural, económico y social, debe estar a la altura de las ciudades que tienen baloncesto y fútbol en la máxima categoría.