Primera advertencia de Bildu a Chivite

Publicado el 15/08/2023 a las 06:00
La primera votación fallida para la investidura de la socialista María Chivite como presidenta de Navarra muestra desde el primer día la realidad de un gobierno en minoría, supeditado a EH Bildu. Los 21 votos a favor que ayer consiguió Chivite (PSN, Geroa Bai y Contigo Navarra) fueron insuficientes y lo seguirán siendo los próximos cuatro años, cada vez que la izquierda abertzale así lo decida. En su discurso, la candidata socialista habló de grandes conceptos, y señaló la centralidad, la pluralidad, la diversidad o la convivencia como pilares del próximo gobierno “progresista”, un pronunciamiento voluntarista que carece de credibilidad cuando se está en manos de un partido como EH Bildu y no hay un solo reproche en su discurso a lo que representa esta organización después de cuarenta años de terror, sin un ápice de arrepentimiento; y cuando se intenta arrinconar y se desprecia al principal partido de Navarra, UPN, a pesar de haberse ofrecido a sostener un gobierno de Chivite que no se apoyase en la izquierda abertzale. La candidata dedicó gran parte de su discurso de investidura a repasar el programa de gobierno, que no deja de ser una enumeración de intenciones en salud, industria, vivienda, educación, en la lucha contra el cambio climático, igualdad, euskera o infraestructuras. También se refirió a la defensa de la foralidad de Navarra en la España constitucional y a la preocupante posición de Vox en esta materia, mientras se presta a ser rehén durante cuatro años de un partido dispuesto a romper con la Navarra foral, con la Constitución y con España. Por si María Chivite no lo tenía claro, la candidata abertzale Laura Aznal le advirtió que “una cosa es superar la investidura y otra gobernar durante cuatro años”. Hoy, a la candidata María Chivite le servirán 21 votos para ser reelegida presidenta de un gobierno que nace en minoría, que ha optado por la polarización y cuya estabilidad está en entredicho.