"Pentecostés y la convocatoria electoral"

thumb

Manuel Pulido

Publicado el 31/05/2023 a las 06:00

Pese haber celebrado Pentecostés el domingo pasado, no utilizo el hecho evangélico para recordar el día en que el espíritu santo se derramó sobre los discípulos de Jesús resucitado, sino para recordar también que era el día que en otras tradiciones se festejaba para celebrar la cosecha: el día de la cosecha, diríamos hoy.

¡Vaya cosecha electoral!, debió pensar el presidente Sánchez, la del 28 de mayo. Casi inspirado por su propio consejo o el de sus asesores aúlicos, pensó que lo mejor era la conversión y tal como le pidió hace unos meses Tamames y de forma reiterada Feijóo, lo más acorde con su interés y haciendo timbre de honor de su carácter de hombre valiente ante la adversidad, era convocar elecciones, aunque con ello tuviera de nuevo que desdecirse de su versión inicial. Una vez más ejerció de hombre de poca palabra. Si me conviene cumplo; en caso, contrario, miento .

La primera pregunta que surge a cualquier observador es si el presidente no se ha precipitado anunciado la convocatoria de elecciones anticipadas. Lo ha hecho sin duda, si acudimos al respeto a las formalidades constitucionales incumplidas (artículo 115.1 de la Constitución). Tampoco sin consultarlo prudencialmente con los órganos su partido (es un decir). Pero más importante sin acudir a Zarzuela para comunicarle al Rey tras haber celebrado un Consejo de Ministros. Invirtió los papeles como de costumbre. Tampoco desde la Casa del Rey, es decir, del jefe del Estado, le deben recordar estas cosas básicas en una monarquía parlamentaria. Sánchez confirma así su pulsión cesarista hasta el último momento.

Alguien dirá que las formas no importan. Pero sí. Si acierta, se le perdonará; pero si pierde y tiene todas las de la ley, bajará a los infiernos u ocupará puesto de consejero permanente de Estado mientras se coloca de conferenciante como su antecesor Zapatero. Varias son las causas que se barajan para justificar la disolución tras la noche de insomnio: coger desprevenido al adversario, que disfrutaba de una noche de vino y rosas, tras el triunfo en las elecciones del 28 M, máxime convocándolas en julio, cercano al puente de Santiago y en plenas vacaciones veraniegas; evitar una situación de descrédito tanto en el seno de la coalición de gobierno como en el Parlamento, que no podría clausurarlo como durante la pandemia del covid; plantear las elecciones como un plebiscito en torno a su persona, en línea de yo o el caos, y boicotear las negociaciones para formar gobierno en las Comunidades autónomas, con el pretexto de que viene Vox.

Estas son algunas de las posibles causas. Otras sería evitar la critica interna de tantos militantes de partido abandonados a su suerte, a modo de la administración del spoil system o del botín, para evitar que, de paso, algún adversario de su partido se postule como sucesor.

Todas estas causas o alguna psicológica del personaje, han podido influir para dejar el plato fuerte de la presidencia de la Unión Europea, que con tanto esmero se había preparado y que dejará descuidada la presidencia de turno de nuestro país. En su descargo se dirá que Macron ejerció la presidencia de la UE en plenas elecciones presidenciales. Pero con una diferencia, las ganó. Cosa que aquí está por ver.

Todo ello determina que la decisión de la disolución, sea una medida en parte arriesgada o no, en función de los criterios expuestos. Da la impresión de que el presidente se ha precipitado y que en Moncloa ha cundido cierto pánico escénico. La oposición tiene su turno y el país necesita un presidente menos pendiente de sus intereses personales y más atento a los intereses generales de todo los españoles. Este quinquenio, en cierto modo ominoso, debe pasar.

Manuel Pulido Quecedo Doctor en Derecho Constitucional

Continuar

Gracias por elegir Diario de Navarra

Parece que en el navegador.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

Suscríbete ahora