Contraofensiva de las potencias democráticas sobre Rusia

Publicado el 20/05/2023 a las 06:00
La reunión del G-7, la cita entre Estados Unidos, Japón, Reino Unido, Francia, Alemania, Italia y la Unión Europea en el país nipón, es toda una advertencia de la disposición de las potencias democráticas y más industrializadas del mundo a hacer frente al desorden global promovido mediante la “guerra de agresión ilegal, injustificable y no provocada de Rusia contra Ucrania”. Occidente rindió ayer homenaje en Hiroshima a las miles de personas cuya vida fue segada por las bombas nucleares que allí y en Nagasaki ordenó lanzar el Gobierno de EE UU para poner punto final a la II Guerra Mundial. Ningún ritual puede resarcir a la humanidad del horror con el que terminó la barbarie desatada por el Eje, aunque con su recuerdo el G-7 se manifestó contra la amenaza nuclear a la que el régimen de Putin recurre periódicamente para hacerse valer como actor principal de un mundo alternativo al liderado por las democracias. La agenda de la cumbre versa sobre cuestiones relativas al momento económico internacional, al cambio climático y a la inteligencia artificial. Pero la atención está puesta en los acuerdos inmediatos de sanciones contra Rusia en cuanto al suministro de componentes tecnológicos que permitan el desarrollo de su industria armamentística y la comercialización de materias primas que Moscú emplea para financiar sus planes de expansión. La anunciada presencia de Volodimir Zelenski, después de que ayer se personara en las sesiones de la Liga Árabe en Arabia Saudí, parece asegurar que los reunidos en Japón procederán a suscribir medidas que se opongan abiertamente a los propósitos de Moscú en Ucrania y al desarrollo de sus intereses más allá de la guerra desatada. Una vez confirmado que, junto a la frustración de los planes de invasión, la vertiente energética del cerco de Putin a los países europeos no ha logrado el objetivo de empujar a la recesión las economías de la UE, la cita aparece como un contraataque coincidente con el que se dispone a lanzar Ucrania para recuperar el territorio ocupado por las fuerzas del Kremlin.