Perfil
El fallecido tras ser atropellado en Pamplona: padre de cuatro hijos, gestor y 'rescatador' de vocablos de Artazu
Jesús Eugenio Alegría Armendáriz, de 87 años, era padre del cineasta Oskar Alegria, con el que llegó al festival de Venecia


Actualizado el 09/05/2026 a las 19:40
El hombre fallecido en Pamplona tras ser atropellado el viernes en la calle Pedro Calatayud es Jesús Eugenio Alegría Armendáriz, vecino de la capital navarra y natural de Artazu. Era viudo de Pilar Suescun Ros (fallecida en 2022) y tenía cuatro hijos. A sus 87 años, aún seguía trabajando en su gestoría en la capital navarra, una labor con la que disfrutaba y a la que se dedicaba con energía. Pero su vida ha estado jalonada con hitos tan diversos como la publicación de varios libros con vocablos de su pueblo natal (el último hace unos meses) y su paso por el Festival de Venecia en 2019, donde fue nominado a mejor actor por Zumiriki, la obra de uno de sus hijos, el cineasta Oskar Alegria.
Nacido en 1938 en la casa Burriña de Artazu, su familia tenía raíces en Muzqui y Metauten, tal y como el propio Jesús Alegría se encargó de averiguar hace años. En una entrevista publicada el pasado enero en este periódico, con motivo de su último libro, relataba que había hecho de todo en Artazu, llevando el sindicato o la administración de la bodega cooperativa. También era el dulero de la localidad, el que junta los ganados y los lleva a la orilla del río a pastar. De Artazu también era su mujer.
Gran aficionado a grabar con Super 8, aquellas cintas grabadas en las orillas del río Arga junto a sus hijos no solo sembraron la afición al cine de su hijo Oskar, sino que originaron décadas después la película Zumiriki (2019). Aquella experiencia cinematográfica llevó a padre e hijo hasta el Festival de Venecia, donde compartieron momentos en la alfombra roja con actores como Johnny Depp. “Para él es importante estar aquí, mi padre es una persona que no sale mucho de su casa, no sale mucho de su mundo, y de repente que esto, por mucha culpa suya, o por mucho acierto suyo, haya sido posible me parece lo más ilusionante de esta experiencia", contaba entonces el cineasta.


Gracias a Jesús Alegría, muchos términos de Artazu no caerán en el olvido. En 1981 ya publicó un diccionario con cuatrocientas de estas palabras locales, 'Diccionario de la lengua, modas y costumbres de Artazu'. Al año siguiente escribió 'Historia General de Artazu', cuyas fechas, datos y sucesos mantenía intactos, a sus 87 años, en su cabeza.
A partir de entonces fue ampliando su colección de palabras, que venía anotando desde mediados de los años 70, primero a mano y después pasaba al ordenador. “Yo, más que todo, quería que estas palabras se conserven, porque se están perdiendo”, aseguraba en enero. Son palabras, y conceptos, como boiske (voz de arriero para animar a las caballerías para desviarse hacia la izquierda), bollao (el equivalente pero a la derecha), inanio (tonto, soso, inútil, sin fundamento), aspel/ ospel (mal tiempo, frío, viento y lluvia) o brich (pantalón que se recoge debajo de la rodilla, de largo pasa a corto y se engancha en hebillas). Todas ellas formaban parte de 'Diccionario de términos y expresiones populares de Artazu - Navarra', libro que publicó hace unos meses y que, al igual que los anteriores, no se vendía. Regaló un ejemplar a cada vecino.
