Balance de legislatura
Infraestructuras, el futuro del sector y de Navarra


Publicado el 26/04/2023 a las 06:00
En la actualidad, el sector de la construcción aporta el 7% del PIB en Navarra y emplea, directa e indirectamente, a 19.000 personas. Somos uno de los motores económicos de nuestra Comunidad. Venimos de años donde la inversión en obra pública nueva había caído de 22 millones de euros en 2011 a 5 millones en los años 2014 a 2017. Afortunadamente, hemos experimentado un crecimiento constante alcanzando la cifra de más de 43 millones este último año.
El mayor incremento se ha producido por la inversión de nuestra administración autonómica. Estos datos, que pueden ser más o menos aplaudidos, se traducen en un mayor desarrollo económico, mayor generación de empleo, mejora de la competitividad para nuestras empresas, y una mayor cohesión social y territorial de toda la población.
Una infraestructura como la ejecución de la segunda fase del Canal de Navarra, que ahora está en proceso de aprobación definitiva, es clave para posibilitar abastecer de agua de boca a 85.000 habitantes de 17 localidades de la Ribera y garantizar las necesidades de agua de riego e industrial, avanzando así en el desarrollo económico de la zona. Asimismo, permitirá a Navarra poder adelantarse y mitigar los posibles efectos del cambio climático, uno de los mayores retos medioambientales.
La inversión prevista es de 250 millones de euros y supondrá otras 21.522 hectáreas de riego.
Otra infraestructura estratégica para Navarra es el Tren de Alta Velocidad. La llegada de la Alta velocidad va a contribuir a mejorar la calidad de vida de los ciudadanos, va a fortalecer nuestra economía, incrementando la competitividad de nuestras empresas. Debemos ser capaces de transferir parte del transporte de mercancías por carretera a otros modos más sostenibles, como el ferrocarril.
La realidad, a fecha de hoy, es mejorable. Mientras que en España se han construido 3.967 kilómetros de vías de Alta velocidad con una inversión de 57.300 millones de euros, en Navarra se han construido 40 kilómetros de plataforma (falta la propia vía y la electrificación) con una inversión de 233 millones de euros. Además, merece la pena señalar que Pamplona, con 780.120 pasajeros de largo recorrido por año, es la estación de tren sin Alta velocidad con mayor número de viajeros.
Datos como estos dejan clara la necesidad de exigir al Estado una aceleración de las inversiones en el corredor Zaragoza - Conexión con la Y vasca, para tener un tratamiento igualitario con el resto del país.
Considero importante señalar que estos proyectos deben estar al margen del color político de nuestro Gobierno. Como ya se ha expresado recientemente desde el Colegio de Ingenieros de Caminos, “empujar estas obras debe ser labor conjunta de todos los partidos que estén a favor”. Así lo sentimos en nuestro sector; agilizar plazos supondrá lograr antes una Navarra mejor y más competitiva.
En este sentido, al nuevo equipo de Gobierno que salga de las urnas en mayo le pedimos unión política para impulsar proyectos como Canal de Navarra o el TAV.
El futuro de nuestro sector y el de nuestra Comunidad van ligados a la apuesta por nuevas infraestructuras, que son un elemento vertebrador de la estructura económica y social.
Para que este modelo sea sostenible, desde el sector vemos necesario un cambio en el modelo de licitación pública, tal y como ya están haciendo algunos organismos públicos navarros; que apueste por dar más valor a la cuestión técnica (conocimiento del entorno, localización en el territorio, criterios ESG, etc.) y no tanto a la oferta económica. Una colaboración estrecha entre instituciones y empresas, avanzando hacia un modelo colaborativo de licitación, pondrá en valor los conocimientos de la empresa local. Las empresas constructoras navarras tenemos mucho que aportar. Estamos dispuestas y estamos preparadas para hacerlo.
Si hay un factor que está condicionando y tensionando el mercado, en todos los sectores, es la subida de costes de las materias primas y de la energía. En ese sentido, consideramos importante implantar un modelo más razonable de actualización y revisión de precios, sobre todo en proyectos plurianuales. De sobra son conocidos los factores de incertidumbre que estamos viviendo y que están afectando directamente a la gestión de nuestras empresas estos últimos años.
No quiero concluir estas líneas sin explicar el reto en el que, actualmente, estamos inmersos: la industrialización de la construcción. Nuevas formas de construir, innovadoras y más productivas que nos aporten soluciones para optimizar procesos y resultados, para aprovechar recursos; en definitiva, para mejorar la eficiencia y productividad de nuestros proyectos y del servicio que prestamos. Construyamos, con calidad y talento, la Navarra del futuro.
María José Ballarín Domeque es consejera Delegada de Obras Especiales
Diario de Navarra está realizando una cobertura especial de lo que ha acontecido en la Comunidad foral durante los últimos cuatro años. Se van a suceder semanas temáticas en las que se hará balance de los asuntos clave de la legislatura por medio de artículos, opiniones de expertos, infografías, foros de debate en vivo y participación ciudadana