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Un discurso complaciente y alejado de la realidad

Avatar del Editorial DN Editorial DN11/11/2022
Es el último debate sobre el estado de la Comunidad de la legislatura, y la presidenta María Chivite no se ha salido del guión establecido, básicamente el que da relevancia a todo lo hecho por el Gobierno y obvia los déficits que afectan en el día a día a la sociedad navarra. Tal y como señalaron desde la tribuna del Parlamento foral varios portavoces, la presidenta exhibió un discurso autocomplaciente en unos momentos en los que muchos ciudadanos lo están pasando realmente mal. El hecho de que Navarra siga siendo una de las regiones con mayor calidad de vida, con menor tasa de pobreza y desigualdad, tal y como señaló Chivite, no debería atribuirlo a su mandato, sino a los últimos cuarenta años de trabajo y planificación de los distintos gobiernos que han liderado el desarrollo y bienestar de esta comunidad. Sin esa base sólida, hoy Navarra estaría en una situación mucho peor. Y de hecho lo está en sectores tan importantes para la sociedad como el sanitario, donde los problemas no han cejado, sin que se vislumbren soluciones; en el ámbito del empleo, la Comunidad foral ha pasado de encabezar los ranking de menos parados, a ocupar el sexto lugar de España; y el compromiso del Gobierno con las “infraestructuras estratégicas” -TAV y Canal- se ha quedado en nada, porque la ralentización de los proyectos es patente. Sin embargo, la peor herencia en estos más de tres años de legislatura es la decisión de la presidenta Chivite y del PSN de “blanquear” el pasado de Bildu para poder pactar con la izquierda radical abertzale y marginar al partido mayoritario en las urnas, NA+. Chivite ha optado en estos años por cederle a Bildu la llave de la gobernabilidad de Navarra con la excusa de impulsar la convivencia entre diferentes, a pesar de que la organización abertzale sigue sin romper los lazos con el pasado reciente y sangriento de ETA. Por eso, pedir a Navarra Suma, como ha hecho la presidenta, “que vuelva a la institucionalidad”, cuando ha sido este Gobierno quien le ha apartado de los acuerdos fundamentales y pretende seguir apartándolo, es un sarcasmo.
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