Edición impresa

Actualidad Navarra, Pamplona, Tudela, Estella, Osasuna, Deportes, Gobierno de Navarra, Ayuntamiento de Pamplona, Política, Economía, Trabajo, Sociedad.

Cartas de los lectores

Apremio por una multa que desconocía y sin notificar

Todavía no salgo de mi asombro. Tengo que abonar una multa que no sabía que tenía

Ampliar Apremio por una multa que desconocía y sin notificar. Cartas de los lectores
Apremio por una multa que desconocía y sin notificar. Cartas de los lectoresDN
  • Cristina Aguinaga Mendioroz
Publicado el 12/09/2022 a las 06:00
Con casi 30 años de permiso de conducir y miles de kilómetros, más de los que me gustaría haber conducido, puedo contar con los dedos de una mano las sanciones que he recibido. Una por ceder el paso en una zona señalada con stop cuando no pasaba nadie, dos por dejar el coche en zona indebida y otras dos relacionadas con el aparcamiento regulado. Las dos en Pamplona. En un caso por confundirme de matrícula al pagar con la aplicación móvil, y en otro por no comprobar que no se había completado la ampliación del estacionamiento cuando lo intenté por la misma vía. Hasta aquí las sanciones comunicadas directamente o depositadas en el vehículo.
Pero resulta que no. Que también cometí una infracción un día de julio del año pasado en la calle Estella de Pamplona. De eso me he enterado catorce meses después. Cuando una persona que me aseguró venir del ayuntamiento de Pamplona llegó a nuestro domicilio, en otro municipio, para notificar una providencia de apremio firmada el 26 de abril. Con la advertencia de que tenía que pagar una multa con recargo o de que sería publicada en el Boletín Oficial de Navarra y, en su caso, se procedería al embargo de la cantidad adeudada en alguna de las cuentas de la titular del vehículo.
Todavía no salgo de mi asombro. Tengo que abonar una multa que no sabía que tenía. Primero porque no se me advirtió en el momento ni en el vehículo y, segundo, porque tampoco llegó al domicilio del vehículo la notificación preceptiva. Al parecer, porque la dirección no era correcta. Así figuraba en la agencia ejecutiva del ayuntamiento de Pamplona, según me informaron al pedir explicaciones sobre la carta de apremio. También allí me aconsejaron abonar el importe y proceder después a reclamar. Lo he hecho (el pago). Y lo haré (la reclamación). Pero con pocas posibilidades de éxito ante una sanción por aparcar sin tique de estacionamiento, me dicen. Sin duda no lo puse. Si acaso habría colocado la tarjeta de estacionamiento para personas con movilidad reducida, por el lugar que me dicen que se produjo la infracción y por la hora. ¿Quizá no estaba del todo visible y alguien pensó que el vehículo no podía estar allí? Puede ser. Pero difícilmente podré demostrarlo catorce meses después.
Tengo para mí que cada día Pamplona es una ciudad más antipática. La evito si puedo. Pero a veces no hay más remedio. Y muchas veces acudimos por obligación. Recorrerla en coche, estacionar y después caminar con personas con movilidad reducida es complicado. Lo vivo a menudo. En la zona hospitalaria, en el centro y hasta en algún barrio. Una pena. Ojalá pusieran empeño en mejorar eso. Y en avisar a tiempo de las infracciones. No debe ser tan difícil si una persona pudo localizarnos meses después. Caminando, preguntando y pasando calor. Eso sí. Así se comprueba mejor qué ha pasado y hasta se puede hacer algo por corregirlo.
volver arriba

Activar Notificaciones

Continuar

Hemos detectado que tienes en Diario de Navarra.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, por favor o suscríbete para disfrutar SIN PUBLICIDAD de la mejor información, además de todas las ventajas exclusivas por ser suscriptor.

SUSCRÍBETE