Buen comportamiento del mercado laboral
El empleo bate récords pese a la guerra y la crisis energética, y es más estable con la reforma laboral, aunque está a expensas de la evolución económica en los próximos meses

Publicado el 05/05/2022 a las 06:00
La afiliación a la Seguridad Social superó en abril los 20 millones de trabajadores por primera vez en la historia, mientras la caída del paro en 86.260 personas lo sitúa al borde de los tres millones, la cifra más baja desde 2008, lo que no impide que España mantenga la tasa más alta de la UE. Además, 698.646 contratos -casi la mitad de los firmados- fueron indefinidos, de forma que la temporalidad empieza a dejar de ser uno de los diferenciales de nuestra economía. Navarra ha seguido la misma senda nacional. El paro ha descendido en casi un millar de personas y la afiliación a la Seguridad Social ha aumentado en cerca de dos mil; además de incrementarse notablemente los contratos indefinidos (200%). La reforma laboral se está mostrando eficaz en la mejora de la calidad del empleo, sin que los cambios que introdujo en ese sentido hayan penalizado aparentemente la creación de puestos de trabajo, aunque haya visto frenado su ritmo en el último mes por los efectos de la guerra en Ucrania. Los indicadores económicos más recientes se prestan a una lectura ambivalente. El conflicto bélico provocado por Putin ha disparado la inflación, contraído el consumo y reducido la actividad, mientras el BCE anuncia una paulatina retirada de estímulos y una subida de tipos que tendrá un especial impacto en España por su gigantesco volumen de deuda pública. En medio de todo ello, el Gobierno se ha visto obligado a reducir drásticamente sus previsiones de crecimiento. Pese a ese cúmulo de señales adversas, el 4,3% esperado para este año supone una expansión robusta, aunque retrase la recuperación del precovid. Por contra, el mercado laboral resiste con firmeza hasta ahora. El mercado de trabajo ha mejorado en abril pese a la guerra y la inflación, lo que resulta muy meritorio. Pero se hace muy difícil suponer que ello marca una tendencia que vaya a sostenerse en lo que resta de año. Las señales de inestabilidad provenientes de la crítica situación de la política interior en nada contribuyen a una reactivación con más empleo.