Opinión
Convivencia sin trampas


Publicado el 23/03/2022 a las 18:28
¿Alguien aceptaría un plan de paz, en el que no se condenasen los crímenes del nazismo y se permitiera pactar y gobernar con quien los justifica? Algo parecido, salvando las distancias, es lo que se ha intentado con el Plan Estratégico de Convivencia elaborado por el Gobierno y rechazado por Bildu y Navarra Suma. No por coincidir, sino por divergir. Para qué sirve un plan de convivencia, que si no se cumplen sus premisas -condena del terrorismo- no pasa nada. Mejor meterlo al cajón y sacarlo cuando Bildu haya transitado el suficiente tiempo por la democracia y se empape de sus principios básicos. Y sí, es “la prueba del algodón” de que el grupo abertzale sigue anclado en el pasado, sin dar los pasos necesarios para considerarlo una organización política más. Y ni los esfuerzos del Partido Socialista, en Pamplona y en Madrid, ni un plan de convivencia es capaz de blanquear tanta oscuridad.