"Sea cual sea el alcance de la ofensiva rusa, la guerra se recrudecerá"

Publicado el 05/03/2022 a las 06:00
Hasta hace unos pocos años la gente de nuestras generaciones podía jactarse de estar viviendo un periodo de la historia inusualmente plácido. Ahora eso ha terminado. La invasión de Ucrania parece operar a favor de la teoría de que la guerra es el estado natural de la humanidad, y que lo que llamamos paz no es sino una excepción, una tregua entre dos conflictos armados. Se comprende, no obstante, esta resistencia general a admitir que estamos inmersos en la tercera guerra mundial: la idea es demasiado espantosa como para asimilarla de golpe a no ser que seas ucraniano y de la noche a la mañana te hayas visto con un arma en la mano o huyendo hacia el oeste con lo puesto y tiritando bajo el ruido de las bombas. En otras ocasiones la llamada distancia sentimental impedía percibir como propio el dolor ajeno causado por genocidios, hambrunas, catástrofes naturales o conflictos bélicos. Esta vez está dificultando percatarse de que la distancia no es tal y de que tenemos el frente de guerra a la puerta de casa. Aunque nos acongojan las primeras imágenes del sufrimiento y la destrucción, todavía las desviamos a zonas indoloras del pensamiento donde el horror queda aminorado o desactivado. Están los que buscan absurdas analogías locales con el procès o la debacle del PP, los que exhiben un pacifismo de sofá o un belicismo de cómic testosterónico, los que se emplean a fondo en dibujar la caricatura más odiosa de Putin o en hacer bromas con el efecto de la guerra en Eurovisión y el Mundial de fútbol o, en fin, los que aprovechan para arremeter contra el adversario doméstico. Aquí nosotros con nuestras cositas, como de costumbre. Quizá sea una primera fase de banalización adaptativa antes de caer del guindo porque, como ha dicho Macron, lo peor está por llegar. Ya nada volverá a ser como antes. Solo para reparar los desperfectos de estos primeros días se van a necesitar décadas. Sea cual sea el alcance de la ofensiva rusa, la guerra se recrudecerá y seguirá sembrando de sangre y ruina la faz de una Europa herida de muerte. Una bonita herencia que dejar a nuestros hijos y nietos.