Opinión
Vandalismo: destrozar un salvavidas
¿En qué cabeza cabe inutilizar un aparato cuya función es salvar vidas y que puede ser necesitado en cualquier momento por alguien?


Actualizado el 01/03/2022 a las 07:30
Por habituales, los partes de guerra que transmiten los distintos cuerpos policiales con el balance de atestados del fin de semana corren el riesgo de convertirse en paisaje. Un número importante de comportamientos incívicos y de alteraciones del orden público, agresiones y peleas que resulta de todo punto intolerable. No hay freno para quienes entienden la diversión de la peor manera posible. Emprendiéndola contra los demás o contra el mobiliario urbano. Este pasado fin de semana, unos energúmenos han destrozado un equipo desfibrilador instalado en la vía pública en Pamplona. Y no es la primera vez que se da un suceso parecido. ¿Dónde está la gracia? ¿En qué cabeza cabe inutilizar un aparato cuya función es salvar vidas y que puede ser necesitado en cualquier momento por alguien? Luego llegarán los lamentos. La sinrazón de unos pocos pone en riesgo al conjunto de los ciudadanos. Y acciones así no pueden quedar sin consecuencias.
