Apunte
Murallas: ahora hay que venderlas


Publicado el 24/02/2022 a las 06:00
Con el baluarte de Parma, Pamplona dará por concluida la recuperación de sus murallas, ese enorme lienzo de piedra de 5 kilómetros, testigo mudo de cuanto lleva aconteciendo intramuros desde hace cinco siglos. Las murallas son un tesoro de un valor histórico incalculable, la metáfora pétrea de una plaza fuerte, Pamplona, de su secular importancia geoestratégica. La ciudad ya no vive bajo la amenaza de un enemigo exterior y las murallas, en su valor patrimonial, deberían ser un revulsivo que permitiese a la ciudad escapar del turismo estacional y monolítico de los Sanfermines. Los diferentes gobiernos municipales llevan tiempo tratando de ampliar el atractivo exterior de la ciudad con ese perímetro fortificado. Pero las piedras no terminan de cuajar. El centro de interpretación de las murallas, que se ubicó en el magnífico fortín de San Bartolomé, terminó por claudicar. Difícil competencia la de los Sanfermines. Patrimonio inmaterial -la fiesta- frente al material -las piedras-.