Casado se resiste y gana tiempo
Tras una maratoniana reunión del comité de dirección, el líder del Partido Popular elude por ahora dimitir en medio de una creciente debilidad interna que reduce al mínimo su margen

Publicado el 22/02/2022 a las 06:00
El presidente del PP reunió ayer a su comité de dirección en un prolongado cónclave mientras contactaba con responsables provinciales y cargos electos para asegurarse los apoyos necesarios de los integrantes de la Junta Directiva Nacional, convocada para el próximo lunes. Ese órgano deberá decidir si convoca un congreso extraordinario, que Pablo Casado quiere evitar a toda costa pese al clamor de sectores influyentes del partido, o mantiene la cita ordinaria de julio. Con esa medida, el líder popular gana tiempo. Su problema es que el paso de las horas revela su creciente debilidad al frente del partido al perder la confianza de los barones, de parte de su propio comité de dirección y de numerosos cargos relevantes, que ven ineludible su relevo para mitigar daños en una crisis de tal envergadura que no podrá resolverse sin una cirugía mayor. Así lo pone de manifiesto el hecho de que Alberto Núñez Feijóo, en nombre de varios pesos pesados del PP, le invitara a dimitir, a lo que por ahora se resiste a la espera de una improbable mejora de su situación. Casado accedió al cargo en julio de 2018 con el apoyo del 57,2% de los compromisarios. El punto de partida le exigía incrementar la confianza depositada en él y no solo hacerse con el control de las estructuras internas. La fuerte contestación que suscita ahora revela hasta qué punto la desconfianza sobre sus posibilidades reales de llegar a La Moncloa se ha convertido en una preocupación mucho mayor, dado el tremendo golpe que ha acusado la reputación del partido. El riesgo inmediato es que las diferencias internas discurran por cauces no estrictamente reglamentarios, lo que agravaría la conflictividad y restaría solvencia a las salidas que pudieran encontrarse al “colapso” señalado por Núñez Feijóo. Un proceso congresual, sea ordinario o extraordinario, podría cerrar en falso la crisis si continúan latentes las imputaciones cruzadas y si el PP opta por reordenarse orgánicamente para afrontar el nuevo ciclo electoral soslayando la reflexión sobre la política a impulsar.