"El PP naufraga en un conflicto fratricida"
La crisis entre Pablo Casado y la presidenta madrileña Díaz Ayuso ha ido tan lejos que no tiene vuelta atrás. Un drama mayúsculo para el partido que lidera la alternativa al Gobierno

Publicado el 18/02/2022 a las 06:00
El pulso que mantienen Isabel Díaz Ayuso y la dirección nacional del PP derivó este jueves en una confrontación pública que ha sumido al partido en una mayúscula crisis difícilmente reversible sin serios daños en su reputación, expectativas electorales y en el prestigio de sus principales referentes. No tiene precedentes que una dirigente autonómica -en este caso, la presidenta de la Comunidad de Madrid- acuse al líder nacional, Pablo Casado, de “atacar” de manera “cruel” a ella y a su familia para evitar que controle la organización regional. Tampoco que desde la calle Génova, a través del secretario general, Teodoro García Egea, se anuncie la apertura de un expediente contra uno de los mayores activos de la formación y amenace con llevar a los tribunales un caso de supuesta corrupción que afectaría a la presidenta. El detonante de esa guerra total, escenificada con luz y taquígrafos y que no tardó en cobrarse la primera víctima -Ángel Carromero, mano derecha de Almeida-, han sido las informaciones sobre el presunto intento del aparato del PP de recurrir a detectives para espiar al hermano de Ayuso. La reacción de la mandataria madrileña, sus agrios reproches a Casado y la virulenta respuesta del número dos del PP han elevado la tensión hasta un nivel que parece definitivo. El PP y los protagonistas de este conflicto yerrarán si se encelan en perpetuar una espiral que afecta muy seriamente al crédito social de la política y sustrae a la segunda fuerza parlamentaria del país de sus obligaciones, empezando por la representación eficaz de sus votantes. Para ello es imprescindible que las imputaciones cruzadas salgan de las sombras de la insinuación y se formulen con claridad, o se retiren de inmediato. Los votantes del PP no se merecen este espectáculo. Cuando lo que toca es sumar fuerzas para encarar la carrera hacia La Moncloa se abre una crisis a navajazos políticos que tiene mucho de cainita. Y mientras, Pedro Sánchez y Santiago Abascal, los dos principales adversarios del PP, son los únicos que se frotan las manos ante este penoso espectáculo.