"Los distintos resultados que la vacunación ha obtenido según países de la UE ha convertido la cuestión en materia de política nacional"

Publicado el 06/01/2022 a las 06:00
Las declaraciones del presidente de Francia, Emmanuel Macron, mostrándose decidido a “fastidiar” a los no vacunados impidiéndoles el acceso a locales y recintos de ocio, y la intervención del primer ministro de Australia, Scout Morrison, exigiendo a Novak Djokovic que presente una exención médica para disputar el Open de aquel país si no demuestra estar vacunado han avivado el debate sobre la obligatoriedad de la inmunización vacunal para distintas actividades sociales. La polémica generada tras las palabras de Macron pospuso la tramitación parlamentaria de la norma impulsada por el Gobierno para que tras el próximo 15 de enero el certificado covid recoja únicamente los datos de la vacunación y no el resultado negativo de pruebas de antígeno o PCR. Hubiese sido conveniente que la naturaleza del pasaporte covid y su uso fueran reguladas para el conjunto de la Unión, pero la distinta respuesta que la vacunación ha obtenido según países ha convertido la cuestión en materia de política nacional e incluso partidaria. Francia ha llegado a notificar en los últimos días hasta 270.000 positivos en veinticuatro horas, por lo que necesita incrementar inmediatamente el 73% de vacunación en que parece haberse detenido la campaña. Una situación muy distinta a la de España. En nuestro país la vacunación con pauta completa a mayores de 12 años ha alcanzado al 90,3%, siendo residual el número de personas que se resisten a vacunarse y que presentan una casuística muy diversa, que va desde el negacionismo activista muy minoritario al temor infundado a que les perjudique la inmunización vacunal. No hay razones para que Sánchez puediera seguir los pasos de Macron, siempre que junto al certificado que asegura la inmunidad razonable de su portador -por estar vacunado o haber dado negativo horas antes- se mantengan y apliquen medidas tendentes a garantizar el uso de mascarillas en lugares cerrados y a cumplir con la distancia social. La mejor persuasión para continuar incrementando la inmunización está en insistir en que la vacuna es la herramienta clave para luchar contra la covid, y proteger la salud propia y la de los demás. Algo que se está evidenciando en esta sexta ola.