"Los aficionados al Diario del recuerdo nos echamos las manos a la cabeza con sincero horror"

Publicado el 23/12/2021 a las 06:00
Los aficionados al Diario del recuerdo nos echamos las manos a la cabeza con sincero horror, ¿cómo era posible tal cosa? Imaginen el titular de este diario hace cien años: ¿Y tabaco por qué no? Es que, el Ayuntamiento preparaba el aguinaldo del soldado para setenta pamploneses, y este consistía en un paquete conteniendo atractivos alimentos para las próximas navidades, en el que tal vez por olvido no iba incluido tabaco. De ahí que el Diario lo aconsejara, en la seguridad de que los soldados lo agradecerían, porque sin duda unos cuarterones o una caja de puros sería lo más apreciado. Y tenía razón el Diario, pero los tiempos han cambiado tanto que ahora asustaría tal cosa. ¿Cómo enviar tan pernicioso producto a setenta muchachos que luchaban por la patria? Pero hace cien años se fumaba. Se fumaba con naturalidad, convirtiendo en lo que ahora se llama fumador pasivo a todo aquel que rodeaba al que expelía humo por la nariz, incluso en presencia de niños. Se fumaba hasta en los hospitales, a donde yo misma lo llevaba a una sala de hombres incurables que visitaba con un grupo de amigas, y estos lo recibían encantados ante la mirada en absoluto reprobatoria de la monja que los atendía. Y allí mismo fumaban las visitas, lo hacían los padres ante sus hijos, y qué decir de las oficinas que parecían invadidas por la niebla a causa del humo sin que nadie pensara en los no fumadores, que también lo tragábamos sin preguntarnos siquiera si era justo o no, porque fumar era lo normal.
Pero el tiempo que todo lo cambia ha terminado incluso con el tabaco y fumar está tan mal visto que al fumador se lo mira con mala cara, y hace unos días me di cuenta de que en mi casa ya no se ven ceniceros aquí y allá, por lo que quien viene de visita y quiere fumar, tiene que pedirlo.
Mejor para la salud, dicen, pero la enfermedad no se resigna y pese a la desaparición del tabaco nos sigue acechando, ahora en forma de covid19, ¿qué será lo que nos lo ha traído?