Feria de San Fermín
Nunca entierren a Laso, con él todo es posible
El campeón de Bikzarreta e Iztueta remontan un 18-14 ante Jaka-Mariezkurrena para terminar ganando 20-22 y jugarán la final del torneo el día 14


Publicado el 12/07/2026 a las 01:30
Unai Laso es Unai Laso, más en el Labrit y aún más en la feria de San Fermín. Lo vieron en la final del Cuatro y Medio, cuando le dio la vuelta a una derrita telegrafiada ante Altuna. Y ayer engrandeció su leyenda en La Bombonera, después de voltear con Iztueta un partido que Jaka y Mariezkurrena les habían puesto muy cuesta arriba. De estar sentenciados con un 18-14 terminaron ganando 20-22. ¿Por qué? Preguntenselo a Laso, que el día 14 buscará su primer título sanferminero.
JAKA-MARIEZKURRENA 20
LASO-IZTUETA 22
Frontón. Labrit, lleno.
Marcador. 6-0, 6-6, 8-6, 8-7, 9-7, 9-8, 10-8, 10-9, 13-9, 13-10, 15-10, 15-11, 16-11, 16-14m 18-14, 18-20, 18-21, 20-21, 20-22.
Duración. 73:40.
Pelotazos. 534.
Saques. 2 y una falta Jaka, 3 de Laso.
Tantos hechos. 11 Jaka, 3 Mariezkurrena, 6 de Laso, 1 de Iztueta.
Tantos perdidos. 3 de Jaka, 7 de Mariezkurrena, 2 de Laso, 2 de Iztueta
Las cosas pintaron feas para Laso e Iztueta desde el comienzo, con un primer parcial de 6-0 que fue un sopapo seco a sus aspiraciones. Jaka y Mariezkurrena entraron al Labrit a reventar el partido de salida. La derecha del bombardero de Berriozar era una picadora de carne. Sacó de la ecuación del partido a Laso, trazó un arco infranqueable sobre su compañero y amigo. Empezó a castigar a un Iztueta al que el comienzo del choque se le atragantó, no conseguía quitarle pelota a un Jaka, que salió con el puñal afilado. Empezó a dibujar ángulos y hacer tantos. Le funcionó especialmente bien la volea al txoko en los compases iniciales.
Con este planteamiento los colorados comenzaron a manejar ventajas cada vez más cómodas. Es verdad que Laso-Iztueta lograron igualar a seis, pero no conseguñian tener aún fluidez en el peloteo, y menos a la hora de terminar el tanto. Se colocaron los colorados con rentas de máximo cinco tantos (15-10) hasta un 18-14.
EL PESO DE LOS FALLOS
Fue gastándose el material, comenzó a notarse la trotina del encuentro (400 pelotazos para el 18-14, quizá no una cifra exagerada pero sí jugados a una gran intensidad). Y a partir de ahí fue una gestión de esfuerzos y errores. Se cansaron los colorados, llegaron los errores, tanto adelante como atrás. Terminó Mariezkurrena con siete pelotas perdidas, por las tres de Jaka.
Y con Unai Laso en el escenario, ya saben que todo es posible. Si Laso es Laso es porque es capaz de sacar petróleo de la mínima oportunidad. Cualquier mínima arista le sirve para agarrarse al partido, aunque esté al borde del precipicio. Le pasó en la final del Cuatro y Medio, volvió a suceder ayer. Y cada tanto que consigue, retroalimenta su convencimiento y se lo transmite a su zaguero. Se vio de nuevo en el Labrit. Dos saques certeros, el séptimo error de Mariezkurrena y una cortada a la pared sirvieron para darle la vuelta al partido y al marcador como a un calcetín, 18-21. Se agarraron los azules con un gancho suicida de Jaka, una pelota que estrelló el propio Unai en la chapa. 20-21. Todo era posible. Y en el momento del sí o del no, es cuando aparecen los auténticos genios. Los que se atreven, y los que no. Y Laso se atrevió a dibujar una dejadita genial, mágica... pongan el adjetivo que quieran. Una dejada Laso que vale una final, la de su primer San Fermín. Por eso gritó y se abrazó a Iztueta poseído por la alegría. Estaba feiz, y con todo el Labrit al grito de Unai Laso ale, Unai Laso ale, más feliz todavía.