"No acabo de entender cuáles son los juguetes sexistas"

Actualizado el 19/12/2021 a las 13:08
Aunque cada año cumplo uno más, sigo tan ignorante que todavía no acabo de entender cuales son los juguetes sexistas. A esta alturas creía que existen muchos en el comercio y que cada niño elige aquel con el que quiere jugar. Por eso pensaba que si la mayoría de las niñas desea muñecas y los niños camiones, nada hay que reprochar a quienes se los regalan. Además, como hoy son tantos los padres que sin perder un ápice de su masculinidad pasean bebes en sus cochecitos o preparan la cena, a nadie sorprenderá el que el pequeño de casa pida a los Reyes un Nenuco o una cocinita para imitar tanto a su padre como a su madre en sus quehaceres diarios. ¿Por qué son pocos los pequeños que lo hacen? ellos sabrán, viviendo como viven en una sociedad en que los chicos se tiñen el pelo o lucen moño y las chicas juegan al fútbol o bailan aurreskus sin que nadie se rasgue las vestiduras.
Y como estamos en días muy jugueteros, diré que además del sexismo del juguete lo que me asombra son los precios de algunos de ellos: por ejemplo la réplica de una furgoneta Volkswagen con cama, escritorio, nevera y televisor en su interior, que cualquier padre podrá regalar a su retoño si dispone de los 33.500 € que vale. Ya sé que la furgonetita de cuatro metros es rizar el rizo, aunque me he enterado de que un abuelo ha obsequiado hace poco a su nieta un caballo para que goce de la equitación, pero como también eso son palabras mayores, existen artículos más modestos, como el cochecito eléctrico Mercedes AM6 por 299 € y los Volvo S90 y XC90 de 486 €. Verdad es que también hay una Volkswagen Playmovil de 54 €, pero a ver que niño la pide a los Reyes después de haber visto la de cuatro metros con cama y todo.
Mal año este para los Reyes Magos que ya estarán cargando sus carrozas, porque a lo mejor tampoco ellos tienen muy claro cuales son los juguetes sexistas, y tras haber pagado el recibo de la luz de su palacio de Oriente no saben si les quedará para financiar la Volkswagen de cuatro metros o el Volvo S90 que les han pedido Irati y Mateo que precisamente este año han comido sin rechistar todo lo que les pusieron en el plato.