"Comienza la incierta era del canciller Scholz"

Publicado el 09/12/2021 a las 06:00
El candidato socialdemócrata a la Cancillería alemana, Olaf Scholz, tomó ayer el relevo al frente del país de manos de Angela Merkel, con la que ya fue ministro de Trabajo y Asuntos Sociales en 2005 y acabó acompañándola como titular de Finanzas y vicecanciller en su último mandato. Es un lugar común atribuir a Scholz el éxito electoral que obtuvo al llevar al SPD al primer puesto del ranking parlamentario en los comicios de septiembre, con un 25,7% del voto para el Bundestag, porque encarnaba la continuidad respecto a Merkel. Tanto la campaña electoral como el inicio de las negociaciones para la conformación de una mayoría estable de gobierno discurrieron sobre el supuesto de que Alemania y el resto de la Unión Europea estaban saliendo de la pandemia y recuperándose sin demasiados contratiempos. Pero el nuevo canciller se enfrenta al imprevisto dentro del imprevisto de tener que atajar la cuarta ola epidémica en Alemania -con 527 personas fallecidas en las últimas veinticuatro horas- mediante restricciones que no se habían impuesto antes y el debate público sobre la obligatoriedad de la vacunación. La investidura de Scholz contó con el apoyo de 395 parlamentarios. Pero el Gobierno de coalición a tres, entre socialdemócratas, verdes y liberales, se enfrentará a una oposición implacable para los usos alemanes mientras la CDU se recompone en su alianza con la CSU bávara y la extrema derecha de Alternativa para Alemania trata de explotar las oportunidades que le ofrezca la impopularidad de las medidas frente a la covid. Condiciones que dificultarán a Scholz -máximo impulsor del fondo de reconstrucción europeo- erigirse en el fiel de la balanza entre la Europa necesitada de ayudas de la Unión y los gobiernos “frugales” renuentes al compromiso solidario. Tras 16 años de la gran coalición entre la democracia cristiana y la socialdemocracia, en la que el ex secretario general del SPD y exalcalde de Hamburgo Olaf Scholz jugó un papel relevante, se ha dado paso a una alternancia obligada a devolver a la Unión a la disciplina presupuestaria empezando por poner freno al endeudamiento alemán.