"La politización de la lengua en Cataluña"

Publicado el 29/11/2021 a las 06:00
El Tribunal Supremo ha ratificado la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) que obliga a impartir en castellano al menos el 25% de las clases de la escuela catalana. Ya en 2014, el máximo tribunal autonómico impuso ese porcentaje en ocho casos que le fueron planteados, y establecía que este es el criterio que debe seguirse cuando se plantee el conflicto. En diciembre de 2020, el TSJC emitió una sentencia que obligaba a todo el sistema educativo a impartir el 25% de las clases en castellano, un fallo contra el que la Generalitat presentó un recurso de casación que ahora acaba de ser desestimado por el Supremo. La inmersión lingüística en catalán fue una de las reivindicaciones permanentes de Jordi Pujol cuando se dispuso a reconstruir la peculiaridad de la cultura catalana. Y aunque PSOE y PP nunca han visto con buenos ojos este método docente, han claudicado históricamente. La progresiva instrumentalización nacionalista de la lengua desde los tiempos del pujolismo tenía como objetivo la consecución de una Cataluña monolingüe y netamente diferenciada del resto de España. Una politización que ha llegado hasta la actualidad con unos resultados contrarios a los perseguidos: la bajada del uso del catalán entre los jóvenes. A raíz del fallo del Tribunal Supremo, el nacionalismo militante ya ha llamado a la desobediencia civil, que es su modo de responder cuando los tribunales o las leyes no le dan la razón. Ya pasó con el procés y ahora vuelven a negarse a cumplir las leyes, como si la inmersión lingüística fuera un dogma intocable. Habría que regresar al consenso y tratar de despolitizar la lengua, pero no parece tarea fácil con la división de la sociedad catalana y la polarización de la política española. Aunque se inicie ahora la búsqueda de un acuerdo entre PP, PSOE y la Generalitat, la sentencia ha de acatarse. Por eso sorprende la débil respuesta del Gobierno de Sánchez, ante la negativa de la Generalitat de obedecer lo que dicen los jueces. La gobernabilidad de España sigue siendo una losa que pesa demasiado.