"Alerta definitiva a un mes de la Navidad"

Publicado el 27/11/2021 a las 06:00
El desarrollo de una nueva ola epidémica en España y sobre todo el incremento de casos y de presión hospitalaria en el resto de Europa agravan la emergencia sanitaria con una amenaza de alcance global: la aparición de una nueva variante de la covid-19 procedente supuestamente de la República Sudafricana y de Botswana que presentaría más de 50 mutaciones, pudiendo albergar mayor capacidad de transmisión e incluso mostrarse resistente a las vacunas empleadas hasta ahora. En medio del desconcierto sobre la necesidad de imponer el certificado vacunal, las noticias todavía no confirmadas científicamente sobre la existencia de una variante refractaria a la vacunación generará probablemente reacciones sociales divergentes. Unas reclamando la inmediata vacunación de los menores y la inyección de dosis de refuerzo para apurar las posibilidades actuales de enfrentarse al coronavirus. Pero otras -las contrarias o reacias a la vacunación- que se harán valer de la nueva variante para desechar la inmunización inoculada. Pero lo realmente urgente hoy es que instituciones públicas, equipos científicos y compañías farmacéuticas se esfuercen en el logro de desarrollos vacunales que adecuen terceras o en su caso primeras dosis a variantes como la B.1.1.529, además de la suspensión de vuelos procedentes del sur de África u otros. Se trata de preservar la salud de los ya vacunados, pero también de restar argumentos al escepticismo que se apodera de tantas voluntades europeas. Aunque al mismo tiempo la aparición de la nueva variante alerta de que el empeño en los países desarrollados por asegurar su inmunización de grupo no puede seguir desatendiendo la extensión de las vacunas hacia esas dos terceras partes del mundo que continúan indefensas. Todo indica que se precisará en torno a diez días para descubrir las características específicas de la nueva variante y sus amenazas. Un tiempo en el que instituciones y sociedad necesitan reaccionar a sabiendas de que, aun contando con una alta tasa de vacunación, siguen siendo imprescindibles las mascarillas, la distancia social, las medidas de ventilación e higiene, y las restricciones.