"Que la Mancomunidad nos lo compense con una rebaja en los impuestos"

Actualizado el 14/11/2021 a las 20:04
Hace unos días, servidora tuvo el gusto de recibir la visita de la Mancomunidad. Como lo oyen. Un muchacho se presentó en mi domicilio para amablemente hacerme entrega de la tarjeta que es el ábrete sésamo de los contenedores orgánico y resto, en los que deberé depositar los correspondientes desechos de la basura familiar. Olvidaré bajarla la mayor parte de los días y tendré que volver a casa, fue lo primero que pensé al recibirla. Pero era tan amable el muchacho que hasta me regaló dos rollitos de bolsas, así que dije que sí a todo, porque también soy de los que no se conforma con el medio ambiente, sino que quiero ambiente entero. Sin embargo sé de algunos ciudadanos que no están contentos. Dicen que esto ya se intentó antes sin el menor éxito, que es un atentado contra la intimidad, porque cualquiera se puede enterar hasta de si compramos pastas en Layana, mientras otros temen ser multados por no depositar nada en el orgánico, ya que las sobras caseras las utilizan para hacer su propio compost y con él abonar el huertecillo, o mismamente los geránios de las ventanas.
Una, que a su edad ya empieza a parecer personaje bíblico, ha recordado que hace muchos años hubo aquí una empresa que se encargaba de recoger las basuras, y después enviarlas a su fábrica. Abonos Orgánicos Fermentados, creo que se llamaba, donde empleados a sueldo separaban orgánicos, resto, papel, etc. La empresa desapareció pronto. Quizás la Mancomunidad tendría que averiguar las causas del fracaso para no caer en los mismos errores. Y puesto que la ciudadanía en general está dispuesta a ser tan buena como nos piden, no estaría mal que ya que nuestra basura se va a convertir en riqueza mancomunal gracias a nuestro trabajo, dicha Mancomunidad nos lo compense con una rebaja en los impuestos. O sea, que haga algo parecido a la empresa de la que he hablado, que pagaba su sueldo a quienes separaban orgánicos e inorgánicos, que es lo que nosotros hacemos en casa.