"Nueva revisión a la baja del crecimiento económico"
El Gobierno de Pedro Sánchez no está en condiciones de acceder a los fondos europeos de momento y hacerlos efectivos para asegurar el crecimiento que pronostica

Publicado el 26/10/2021 a las 06:00
E L gobernador del Banco de España, Pablo Fernández de Cos, anunció ayer en el Congreso que sus previsiones de diciembre incluirán una revisión significativa a la baja del crecimiento para el presente año -un 6,3%-, y también para 2022 -un 5,9%-. A ello conducirían la corrección del INE de los resultados del segundo trimestre, los problemas globales de abastecimiento, el incremento de costes y precios derivado en gran medida de la energía y las incertidumbres asociadas a la covid-19. La ministra de Economía, Nadia Calviño, pareció responder al jarro de agua fría de Fernández de Cos en los mismos términos en los que soslayó la corrección del INE, abogando por la utilización de indicadores alternativos al PIB. Cabe leer entre líneas la preferencia de la ministra y de Moncloa por el “nivel de actividad económica diaria” como referencia para evaluar el momento y otear el horizonte. La idea de Calviño trata de atenerse a la medición de la economía real, pero no es el momento de sortear las malas noticias del PIB con referencias alternativas que atenúen los problemas, cuando resulta imprescindible valorar y prever el crecimiento según parámetros homologables que permitan comparar, en este caso, la situación en España con su pasado reciente y con las circunstancias que atraviesan los demás países. Las advertencias de Fernández de Cos van en línea con las revisiones del FMI, la OCDE, Funcas o el servicio de estudios del BBVA. A pesar de lo cual Calviño defendió la validez de las previsiones del Gobierno, de un 6,5% de crecimiento para este año y un 7% para el próximo. La polarización partidaria contribuye a presentar los pronósticos sobre la economía o el empleo como mera expresión de deseos. De forma que todo lo que discuta el obligado optimismo del Gobierno es sospechoso de una intención aviesa. Pero hay algo indiscutible, el optimismo depende del acceso efectivo a los fondos europeos, de la ejecución a tiempo de los proyectos que recaben tales ayudas, de las reformas que las avalen. Y el Gobierno de coalición PSOE-Unidas Podemos no está a la altura de tan ineludible reto.