“Los sabotajes no son una forma de libertad de expresión, y hay ciertos grupúsculos ideológicos que no lo entienden”

Actualizado el 02/09/2021 a las 12:40
Las opiniones son libres, y la crítica también. Pero los sabotajes no son una forma de libertad de expresión. Y hay ciertos grupúsculos ideológicos que en el pasado no lo entendieron y en el presente tampoco. Puede parecerles muy mal la implantación de la nueva ORA en la Chantrea o la celebración de un espectáculo hípico en Pamplona, pero no tienen ningún derecho a provocar actos incívicos y delictivos con daños materiales incluidos, que nos retrotraen a épocas de infausto recuerdo. El repintado de blanco de las líneas azules y naranjas y de expendedores de tickets en el barrio plamplonés, o los daños producidos en una máquina que preparaba el terreno para la hípica en la Ciudadela, tiene que ver muy poco con una sociedad cívica y mucho con la intolerancia, la intimidación y la violencia. Ante estas circunstancias sólo cabe buscar a los responsables para que paguen por sus actos. Y que los grupos municipales manifiesten sin dobleces su rechazo a los sabotajes.