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"Tres días duró la estancia hospitalaria y ninguno de ellos encontró taxi"

Avatar del Lucía BaquedanoLucía Baquedano01/07/2021
Había una vez una mujer que cuando más lo necesitaba, no lograba subir a un taxi para volver del complejo hospitalario a su domicilio. Últimamente, y con un familiar hospitalizado, lo intentó en tres ocasiones, siempre a medio día. Se aproximó al Virgen del Camino, y al no avistar ningún coche en la parada, fue a la del Hospital, donde felizmente había dos taxis, más, ¡ah, decepción! en ninguno de ellos estaba el conductor. Sin perder la calma se dispuso a esperar, seguramente los taxistas habían entrado al baño o estarían tomando un café. Así que dando cortos paseos por el lugar, en el que también otra persona aguardaba, dejó pasar bastantes minutos, hasta que pensando que había dado tiempo de sobra, incluso para baño y café, regresó hacia Virgen del Camino, donde la parada continuaba desierta. Sin perder la esperanza se apostó allí junto a otras tres personas, sin que ningún taxi hiciera acto de presencia, así que la mujer que había optado por este medio de transporte creyendo que sería el más rápido, tomó al fin el autobús. Tres días duró la estancia hospitalaria de su familiar y ninguno de ellos, y a esa misma hora encontró taxi en las paradas. Perpleja por su poco éxito, recordó que años atrás y en el mismo lugar, tropezó con el mismo problema, incluso llamando por teléfono para pedir el taxi, llamadas a las que nadie respondía pese a su insistencia. Pero en esta última ocasión su asombro era grande, ya que días antes había leído en el periódico que los taxistas estaban apurados, la pandemia había hecho bajar el número de sus viajes, con el consiguiente perjuicio económico.
Este recuerdo desconcertó a la mujer sumiéndola en la duda acerca de su habilidad como buscadora de taxis ¿es que no sabía distinguir estos vehículos de entre los otros? ¿se hacían invisibles cuando ella llegaba? Todavía no ha hallado respuesta, pero sí se le ha ocurrido poner en conocimiento de quienes del taxi viven, que se acerquen a los hospitales a eso del mediodía. Seguramente encontrarán allí la clientela que tanto necesitan.
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