"El hablar por hablar institucional tiene un efecto secundario: el miedo"

Actualizado el 23/05/2021 a las 06:00
Hablar por hablar no solo es el pasatiempo preferido por los jubilados que comentan las obras, los vecinos que sacan la silla plegable al fresco o las pandillas de adolescentes a medio cocer; sino que también es la fuente de entretenimiento...