Edición impresa

Actualidad Navarra, Pamplona, Tudela, Estella, Osasuna, Deportes, Gobierno de Navarra, Ayuntamiento de Pamplona, Política, Economía, Trabajo, Sociedad.

OPINIÓN

Battiato y mi centro de gravedad

Avatar del Jose MurugarrenJose Murugarren18/05/2021
Cuando Franco Battiato buscaba su “centro de gravedad permanente” yo batallaba por encontrar el mío. Eso nos acercó. Su música sonaba ambiciosa. Sus letras eran un enigma, una ecuación difícil, más compleja que las que me tocaba afrontar por aquel tiempo en los Escolapios. O una tomadura de pelo. Mientras otros cantantes hablaban de verano, amor y rock and roll lo de Battiato aspiraba a ser una combinación de pop elegante con toques de un compromiso complicado de descifrar. Así lo veíamos algunos. Siempre hubo quien nos llevó la contraria y sostuvo que la habilidad de Battiato era hilvanar chorradas pretenciosas al ritmo de una música sugerente. No era nuestro caso. El de quienes cantábamos a pleno pulmón “busco un centro de gravedad permanente; que no varíe lo que ahora pienso de las cosas de la gente” ¡Qué tiempos y qué letras!
Escucharle era un viaje en el que podías no entender nada. Ocurría con frecuencia porque alternaba letras en las que prefería “las uvas pasas a Vivaldi” con otras en las que invitaba a “recorrer unidos las vías que llevan a la esencia”. Apenas salidos de la adolescencia sus letras sofisticadas o ampulosas, porque apoyos y detractores no le faltaron, te hacían sentir pequeñito hasta percibirte como una hormiguita colgada de algún hilo en mitad del cosmos. Qué osadía triunfar con letras como “tejeré tus cabellos como trenza de canto, superaré las corrientes gravitacionales”. Quien nos hizo viajar tan lejos se ha ido hoy. Ahora sí, a encontrar ese centro de gravedad permanente largamente buscado.
volver arriba

Activar Notificaciones