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OPINIÓN

"Nunca seré capaz de presentar un libro como Tomás Yerro"

Avatar del Lucía BaquedanoLucía Baquedano15/04/2021
Me gustaría hablar como él, me decía cada vez que le oía, ya fuera haciendo la presentación del libro de un escritor navarro, o en una charla de recomendación de novelas a las personas mayores. Pero Tomás era difícil de imitar.
Había que ser Tomás, para mantener atento e interesado al grupo que lo escuchábamos, deseosos de no perdernos nada de lo que dijera.
Coincidí con él en varias ocasiones por formar parte los dos del jurado de algunos certámenes literarios, y me sentí afortunada de sentarme con él, en torno a la mesa en la que deliberábamos acerca de cual de las obras presentadas era merecedora del premio que el Ayuntamiento o cualquier otra entidad convocante iba a conceder. Era un regalo escuchar sus comentarios a los relatos que habíamos leído, su selección de algún párrafo concreto, que tal vez a mí me había pasado desapercibido, y que comentado por él hacia doblemente valiosa la obra.
Pero no solamente en reuniones literarias era un privilegio estar con él. También su charla informal, de amigo, cuando una vez terminadas las deliberaciones, teníamos frente a un café, eran gratificantes. Anécdotas sobre su docencia, comentarios pamploneses y recuerdos familiares que unas veces lamentábamos y otras reíamos de buena gana me lo hicieron cercano, como un igual, aunque supiera que estaba muy por encima de mí.
Tomás se nos ha ido. Se nos ha ido al cielo, y si desde allí se puede ver lo que atrás ha quedado, verá el vacío tan grande que su marcha ha dejado, pero también el afecto que los que le conocimos le hemos profesado. Afecto que sin duda mereció.
Nunca seré capaz de presentar un libro como él lo hacía, ni de dar sus amenas charlas a cualquier público, pero sí de recordar aquellos encuentros tan agradables, que más que un trabajo eran placer con él a nuestro lado.
Un afectuoso saludo a su esposa e hijas. Seguramente él era como era porque las tuvo a su lado.
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