"La elevada tasa de alegaciones hace temer por la constitución de las mesas electorales el 14-F"
Más de 16.000 personas designadas para ser presidentes o vocales en las mesas electorales de Cataluña han presentado alegaciones para que se las exima de esta obligación cívica

Actualizado el 06/02/2021 a las 06:00
Las incógnitas en torno a las elecciones autonómicas catalanas, que incluyeron hasta hace unos días incluso la fecha de su celebración, el 14-F, han incorporado el riesgo de que no puedan constituirse decenas de mesas electorales ni, por tanto, ejercerse el derecho al voto en ellas. Más de una quinta parte de las personas designadas para integrarlas han alegado motivos relacionados con el temor a contraer la covid durante la larga jornada de los comicios, así como el riesgo de contagio a familiares con los que conviven. En anteriores convocatorias electorales, el número de alegaciones se situaba alrededor de un millar. Pese a los mecanismos previstos para cubrir las vacantes, la insólita avalancha de recursos y las eventuales bajas de última hora dificultan sobremanera el proceso y mantendrán la incertidumbre hasta el 14-F. Esta elevada tasa de alegaciones hace temer por la constitución de las mesas a primera hora de la jornada electoral. Algunos municipios han optado por aumentar el número de suplentes. Esta razonable medida y otras posibles han de basarse en una interpretación de las disposiciones vigentes a la luz de la emergencia sanitaria, lo que implica evitar la presencia en las mesas de ciudadanos vulnerables al covid, pero a la vez asegurar su normal funcionamiento. La Junta Electoral debe fijar unos criterios claros que compatibilicen la protección de la salud y el derecho a la participación política con todas las garantías democráticas. La celebración de estas elecciones, fundamentales para el futuro de Cataluña y de España, está siendo más que accidentada. Y no se descarta que, según cual sea el veredicto de las urnas, haya que repetir comicios más pronto que tarde. En cualquier caso, la maquinaria electoral ya está en marcha y ahora de lo que se trata es de hacer todo lo posible para salvar las dificultades que se encuentren en el camino, de manera que se proteja ante todo el derecho al voto de los ciudadanos. Y, en la presente coyuntura de crisis, para dotar cuanto antes a Cataluña de un gobierno que luche con plenas facultades contra la pandemia y por la recuperación económica.