Nuevo Gobierno, nuevos impuestos
La subida para el diesel, en el IRPF, para la banca o en las cotizaciones sociales constituyen todo un muestrario de ideas sobre la mesa del nuevo Ejecutivo socialista

Actualizado el 16/07/2018 a las 23:41
En vísperas de Sanfermines hablar de impuestos casi parece de mal gusto. Pero toca. El nuevo Ejecutivo socialista de Pedro Sánchez ha desempolvado ya un montón de ideas para subir los impuestos o buscar nuevos ingresos, que viene a ser todo lo mismo. Para gastar más hay que buscar primero cómo ingresar más. Ahora estamos en fase de “globos sonda”, pero algunas de las medidas acabarán aprobándose si encuentra apoyos suficientes en el Congreso. Al tiempo.
Destopar las cotizaciones sociales de los salarios es una de ellas, una subida para dotar de más recursos a la Seguridad Social, visto el déficit de las pensiones que no deja de crecer. Hasta ahora lo que pagan las empresas a la Seguridad Social (el 23,6% del salario bruto) y los trabajadores (4,70%) tiene un tope, una base máxima de cotización que equivale a un salario de unos 45.000 euros brutos al año. A partir de ahí, los sueldos superiores no cotizan más. También, por supuesto, la pensión máxima tiene un tope que enlaza con este mismo concepto. La idea socialista es que los sueldos que superen esta cantidad sigan pagando cada vez más, pero no está nada claro si eso equivaldrá a subir también la pensión para el que más cotice. Más bien parece que no. El nuevo coste recaería, sobre todo en las empresas, pero también en los trabajadores, lo que ha alertado ya a las patronales porque podría desincentivar precisamente el empleo cualificado, que será mucho más caro. Hay que recordar que el PP, antes de dejar el poder, ya planteó también un nuevo impuesto para la economía digital (para Google, Amazon, etc..) con el que Montoro buscaba recaudar 600 millones para pagar pensiones. Con la misma finalidad, y cuando estaba en la oposición, el PSOEhabló de un impuesto especial a la banca para gravar más sus beneficios y ayudar a pagar pensiones.
Otra subida en estudio es la de los impuestos que gravan el consumo del diesel, hoy más reducidos que los de la gasolina. La cruzada medioambiental en la UE es la excusa perfecta para esta subida que daría nuevos recursos económicos al Estado y perjudicaría al bolsillo de muchos contribuyentes. El 61% de los vehículos matriculados en Navarra se mueven con gasóleo, y son los que, por cierto, van a iniciar la operación salida de verano ya notando la subida de los combustibles. Eso sin contar con este posible cambio a futuro. Una subida más que planteó el PSOE en su día es la del IRPF, donde quería llegar a un tipo máximo del 52%para las rentas más altas, frente al 45% actual. Claro que si llegara a hacerlo, los navarros no lo notarán demasiado. Sobre todo, porque ya rige en la Comunidad foral el 52%, el tipo hoy más alto de todas las comunidades españolas.
Como no todo van a ser subidas, esta semana hay una buena noticia en el campo fiscal en Navarra. Y mira que hay pocas. El Gobierno ha dado un paso al frente en una polémica legal y aplicará una deducción de hasta el 25% de los ingresos por maternidad y paternidad, que dejarán de tributar en el IRPF, reduciendo la carga fiscal de las familias navarras con hijos recién nacidos. Afectará a unas 6.000 personas y no entrará en vigor hasta 2019.
En cualquier caso, todo indica que la época de subidas fiscales, de la que los navarros saben mucho desde hace tres años, puede ser la dominante ahora en el resto de España.