Realities muy vivos

Actualizado el 24/04/2018 a las 08:08
El inicio del curso parecía que traía consigo la muerte de los realities. El décimo octavo Gran Hermano marcaba uno de sus arranques más flojos y no consiguió remontar en sus siguientes galas. Pese a que se había anunciado una edición Revolution, a la audiencia no le convenció y le dio la espalda. El fracaso del reality por excelencia (ayer justo se cumplieron 18 años de la entrada de los primeros concursantes -Ismael, Ania, JorgeQuienMePoneLaPiernaEncima y compañía- a la casa de Guadalix) hacía presagiar que este tipo de formato agonizaba. Pero no, el reality no estaba muerto, estaba de parranda. Justo enfrente, en TVE, Masterchef Celebrity demostraba que este tipo de espacios, si se llevaban bien y contaban con un casting adecuado, podían dar mucho de sí. Jorge Javier, maestro de ceremonias de GH, se adelantaba a vaticinar que lo que estaban muertos eran los realities con anónimos. Pero tampoco. Llegó un OT completamente renovado y se convirtió en un fenómeno que todavía colea. El propio Jorge Javier ha comprobado cómo, con un buen trabajo previo, los realities pueden seguir consiguiendo resultados increíbles. Supervivientes lidera los domingos, martes y jueves (y más días porque no lo emiten) con cifras que únicamente logra el fútbol. Y eso que en el casting de este año hay más anónimos que famosos. Está demostrado que lo importante es el juego que den. Y aquellos que entraron el año pasado en Gran Hermano no daban ningún juego. De ahí el fracaso. Que los realities siguen muy vivos se ha demostrado este fin de semana con la llegada de las nuevas temporadas del show de los Gipsy Kings a Cuatro y de la versión corriente de MasterChef a TVE. El primero obtuvo cifras más que decentes el viernes, en una noche supuestamente poco propicia. Y el segundo marcó su mejor inicio de todos los tiempos, pese a tener enfrente al gigante de Supervivientes, que ni se alteró por el desembarco de los cocineros. Los agoreros que vaticinaban que las cadenas iban a tener que clausurar la telerrealidad deben de estar a estas alturas apuntándose a algún casting.