Incluyente

Actualizado el 12/02/2017 a las 06:00
El cansancio no hace mella en quien sostiene su poltrona pública y privada en un sentimiento atrofiado. “Hay que vivir en euskera”, repiten, con el mismo énfasis lunático de un mormón recién llegado de Utah. No tengo nada contra el euskera, como...