Enterándonos por Otegi

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User Admin

Actualizado el 03/02/2017 a las 10:01

Coincidirán conmigo en que un balón de fútbol es un balón de fútbol y que, como su propio apellido fija, sirve para jugar a fútbol. Pero se da la circunstancia de que, por su condición esférica y sobre todo su disposición a ser botado, hay quienes lo emplean para encestar. Y se da la circunstancia de que ese balón de fútbol, según unos, y como de baloncesto, según otros, también puede desempeñar las veces de asiento improvisado al servicio de las nalgas de un indeciso mientras resuelve sus dilemas existenciales. Portería o canasta. O ciencias o letras. O playa o montaña. O carne o pescado. Una pelota y un abanico de usos.


Casi nada vale únicamente para lo que parece. Quién no ha visto una silla convertida en sujetador de abrigos, un vaso en bote para lápices y un libro flaco en calzador de mesa coja. Con el “proceso participativo y parlamentario al objeto de reformar el Amejoramiento para definir el estatus político de Navarra” que pretende impulsar el cuatripartito sucede lo mismo. Lo aprobó en el último pleno sobre el estado de la Comunidad, por encima del ‘no’ de la oposición y por medio de una resolución escrita de manera que no incomode a ninguna de las siglas que llevan en andas al Gobierno foral. Porque esa modificación del Amejoramiento permitiría además, esto se lee, “dar el mayor rango legal posible a los derechos sociales”. Bucolismo con el que Podemos e Izquierda-Ezkerra pasan por el aro. Una redacción que, por otro lado, le permite a Geroa Bai seguir luciendo vestido de nacionalismo modoso. ¿Y qué le brinda a EH Bildu?


En la coalición abertzale reside la clave, por cuanto que fue la impulsora de la resolución para que después se encaramase a ella el resto. ¿Qué es para Bildu definir el estatus político de Navarra? Porque un libro flaco es un libro flaco, un vaso es un vaso, una silla es una silla y un balón de fútbol es un balón de fútbol, coincidirán conmigo, más allá de que cada cual pueda rehabilitarlos como le dé la gana. ¿Para qué desea realmente Bildu volver a definir lo que ya está definido? Artículo uno de nuestra Ley Orgánica: Navarra constituye una Comunidad foral con régimen, autonomía e instituciones propias, indivisible, integrada en la nación española y solidaria con todos sus pueblos. ¿Qué busca con la discusión en la cámara legislativa quien ha dado pie a la misma? Separamos el grano de la paja y la verdad -el trigo- nos la desvela Arnaldo Otegi. “El Estado español, de momento, no tiene otra alternativa que la represión judicial y nos podemos encontrar con la paradoja de que, tanto en el Parlamento de Navarra como en el de los tres territorios estamos discutiendo sobre un nuevo estatus que quiere que reconozca a Euskal Herria como nación y el derecho a decidir, mientras inhabilitan a Forcadell o el Estado niega a Cataluña la posibilidad de decidir. Ésa es la realidad; lo demás son palabras, análisis interesados”, ha sentenciado el expreso, el jefe de Sortu, la Batasuna moderna que sigue como la vieja sin afear a ETA, la fuerza que marca el ritmo en las entrañas de Bildu, la socia de la presidenta Uxue Barkos. ¿Palabras? Las suyas, que pasadas también por el tamiz arrojan lo siguiente: “En el Parlamento de Navarra estamos discutiendo sobre un nuevo estatus que quiere que reconozca a Euskal Herria como nación y el derecho a decidir”. Más claro, nada. En el cuatripartito hay algunos hablando de amor mientras otros quieren decir sexo. Que nos enteremos por Otegi lo eleva ya a pornográfico.

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