ENVIDO
Papá
Yo le pregunté "¿y por qué?". Y él me contestó "porque es mi día". Y yo le dije "¿y cuándo es el mío?". Y él se reía


Publicado el 19/03/2012 a las 05:00
De más pequeño, y por orden cronológico, fabriqué un molino con cerillas y un bote para bolígrafos con el tubo de cartón de un rollo de papel higiénico y pinzas de madera. Me los ordenó la profesora, que también me ordenó que se los regalase a mi padre porque era 19 de marzo. Y yo, como era 19 de marzo, se los regalé a mi padre. Por orden cronológico. Le dije "toma, papá". Y él me respondió "muchas gracias". Y yo le pregunté "¿y por qué?". Y él me contestó "porque es mi día". Y yo le dije "¿y cuándo es el mío?". Y él se reía. Hoy, como es 19 de marzo, un niño que mide 88 centímetros de alto y 20 meses de vida me ha dado un folio con garabatos de colores. Le he dicho "muchas gracias". Él me ha mirado con ojos de no entender nada y yo a él con ojos de tienes mocos, ¿te has hecho cacas?, cuidado no te caigas, no muerdas eso, no metas el dedo en el enchufe y no crezcas; pero, si creces, no robes, no te drogues, no pegues y ten siempre los pies en el suelo; pero, si los despegas, vuela a donde seas libre aunque a mí me duela. Esa mirada de quien por fin averigua que ningún día pertenece a los padres porque entregan todos a sus hijos. Las aspas del molino aún giran.