VACACIONES DE VERANO
Doce trucos para aguantar un vuelo de larga distancia
«Lo que más pereza me da es el vuelo», repetimos antes de irnos de vacaciones, pero ¿qué podemos hacer para que resulte más llevadero?


Actualizado el 26/06/2015 a las 15:06
Coger un avión en verano para ir de vacaciones y hacerlo sin prisas, sin agobios y de forma cómoda parece casi una misión imposible, pero no tiene por qué ser así. Por mucho que las colas y los retrasos se empeñen en hacernos más tedioso el viaje, siempre podemos aplicar nuestros propios trucos antes de embarcar, especialmente si vamos a realizar un trayecto de muchas horas, como en el caso de los transoceánicos. ¿Qué podemos hacer para que nuestro vuelo resulte más ameno y no aterricemos más cansados de lo que ya estamos?
1. Revistas, tableta, reproductor de música, un par de libros… Asegúrate de que podrás entretenerte durante unas cuantas horas. Tener algo que hacer es fundamental, por tonto que parezca, y no puedes dejarlo todo a merced de películas que, a lo mejor, no te apetece ver.
2. Descálzate, no solo por pura comodidad sino porque se duerme mejor. La sensación de descanso resulta mayor.
3. Intenta dormir. Suele resultar difícil, sobre todo si otros pasajeros van y vienen continuamente, pero es recomendable cuando se apagan las luces.
4. Viste con ropa cómoda. Parece algo obvio, pero siempre merece la pena recordar que nuestro bienestar durante un vuelo largo dependerá en gran medida de ella.
5. Elige asiento en pasillo, pues permite más movilidad. Si quieres dormir sin que nadie te moleste, el sitio ideal es un asiento de pasillo en la columna del medio.
6. El aperitivo, la cena, el momento de apagar las luces… En los viajes largos, se suele simular el transcurso de un día. Sigue los pasos para tener la sensación de que estás consumiendo un día lo más normal posible.
7. Infórmate sobre tus derechos como pasajero, nunca se sabe lo que puede ocurrir, especialmente si vas a embarcar en más de un avión. Si no, puedes recurrir a portales como Flightright, que trabaja en defensa de los derechos de los pasajeros cuando sus vuelos se cancelan o sufren retrasos.
8. Aunque puedes comprar alimentos a bordo, siempre es recomendable que llevemos algún snack o tentempié que nos guste. No es saludable pasar muchas horas sin comer. Si sigues una dieta especial por recomendación médica, hazlo saber con la suficiente antelación.
9. Bebe agua, la hidratación es fundamental para que los cambios de temperatura y presión no afecten a tu organismo. Consulta, asimismo, las recomendaciones de seguridad, transporte de líquidos, condiciones para llevar equipaje de mano… Estar informados nos preparará para los contratiempos y agilizará los trámites.
10. Si haces escala y tienes tiempo, aprovecha para caminar y estirar las piernas.
11. No esperes a ir al lavabo cuando el avión esté a punto de aterrizar, que es el momento en que acudirá todo el mundo. Intenta ir una hora antes.
12. Un consejo clave para tener un buen vuelo: olvida las prisas. La hora de llegada no depende de ti, así que todo lo que hagas por controlarla solo irá en perjuicio tuyo. El vuelo, en el fondo, es un mero trámite, piensa que las vacaciones y los días de descanso te esperan a la vuelta de la esquina.
Por último, ¡disfruta al máximo de tus vacaciones de verano!