Inversión Inmobiliaria. Oportunidades en la nueva normalidad
La crisis sanitaria del Covid-19 ha provocado un cambio de mentalidad a la hora de comprar e invertir en el sector inmobiliario en todas sus variantes, tanto en los inmuebles de uso residencial, como en oficinas, naves y locales comerciales.


Actualizado el 30/06/2020 a las 07:48
En el mercado de alquiler, el denominado Built-to-rent, se encontrará un crecimiento de oportunidades de inversión inmobiliaria en residencias y pisos para estudiantes, el coliving es una tendencia y el mercado creará oferta para dicha demanda.
Para los más jóvenes, habrá necesidad de acceso a vivienda. Algunos expertos prevén la reconversión de pisos de alquiler turístico a alquiler de larga duración, como una de las opciones para ellos, además de las ayudas públicas y la construcción de viviendas sociales.
Como la práctica ha demostrado que el teletrabajo es una buena fórmula que beneficia a las empresas y a los empleados, este hecho también afectará al mercado de oficinas. Las empresas que mantengan el teletrabajo, tendrán menos necesidad de espacios físicos, por lo que podría bajar la demanda de estos inmuebles.
Por contra, aumentará la demanda de espacios de coworking para autónomos y nuevos emprendedores que provengan de empresas afectadas por esta crisis. Del mismo modo, aumentará la demanda de oficinas de mayor tamaño para propiciar el distanciamiento social y las nuevas medidas de seguridad e higiene que garanticen la salud de los trabajadores en la nueva normalidad post-covid 19.
Otro efecto esperado es de de los préstamos impagados procedentes del sector inmobiliario, la previsión es que el aumento de la morosidad en España llegue a valores que oscilarán alrededor de 100.000 millones de euros.
Los más optimistas auguran que se finalizará el año con un volumen similar al del año anterior (500.000 viviendas vendidas en 2019), pero otros predicen una reducción del 35% de las operaciones, con una disminución del precio de la vivienda de un 6% (Bankinter), debido a que las tomas de decisión de compra se han retrasado.
A pesar de estas diferencias sobre las previsiones, hay una opinión generalmente aceptada por el sector que opina que la deuda inmobiliaria es una buena inversión, con rentabilidades del 20%, muy por encima de deudas soberanas y sin la volatilidad de las bolsas.
En residencial, salvando las tipologías antes mencionadas de viviendas de mayor tamaño, con espacios para oficina, terraza o jardín, la reducción de la demanda propiciará un reajuste de los precios, provocando que los vendedores tengan que bajar su precio de venta para poder ajustarse a las expectativas de los compradores.
En estos momentos, en un contexto de elevada volatilidad de la bolsa, con los tipos de interés en mínimos históricos y la previsión de recuperación económica es de uno a dos años, muchos inversores van a poner los ojos en la inversión inmobiliaria.
Confía en tu asesor inmobiliario y para mayor garantía, comprueba que sea un API (Agente Propiedad Inmobiliaria) colegiado.
