Economía
El Imserso se queda sin hoteles
Mientras más de cuatro millones de mayores están acreditados para unas 880.000 plazas, cada vez menos hoteles quieren participar


Publicado el 26/09/2026 a las 17:29
Decenas de jubilados se van colocando ordenadamente frente a numerosas agencias de viajes. Uno tras otro. Es lunes y han pasado ya dos semanas. En algunas ciudades del país, el reloj marcaba las 7.45 horas y la fila ya era considerable. En una mano, la carta del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 con el destino asignado según sus preferencias; en su cabeza, la esperanza -e ilusión- de conseguir una de las 879.213 plazas que han salido a concurso. A las nueve se abrieron las reservas. Media hora después, ya era tarde para algunos destinos, los más demandados. "No quedan plazas y son las 9.30 horas", lamentaba Pedro Martínez, jubilado de Albacete. No había sido el único en madrugar.
Durante muchos días, miles de pensionistas habían mirado fechas, comparado hoteles, hablado con hijos y amigos, elegido playa o ciudad y esperado a que llegara el momento de reservar. Luego, en apenas unos minutos, "las plazas volaron", resumen fuentes del sector.
No es una escena nueva en el Imserso. Sí lo es, quizá, la rapidez con la que algunos destinos se agotan. Porque mientras la demanda sigue desbordando la oferta, el número de plazas apenas se mueve. Las temporadas 2023-2024 y 2024-2025 contaron con 886.269. Después bajaron a 879.213. Son las mismas que hay ahora para una bolsa de viajeros que supera ampliamente los cuatro millones de personas acreditadas.
Pero la cifra nacional cuenta solo una parte. No da lo mismo una habitación en cualquier punto de España que una en Benidorm, la Costa del Sol o las islas. "Cada vez hay menos oferta donde hay demanda", dice Eduard Farriol, presidente de la Comisión del Imserso de la Confederación Española de Hoteles y Alojamientos Turísticos (Cehat).
Farriol vive desde hace años las cuentas del programa desde dentro. Cuando habla de Benidorm no necesita demasiados rodeos: asegura que en 2019 había 43 hoteles trabajando con el Imserso; hoy son solo 16. "No quedan camas porque en el minuto uno se han vendido todas".
En Mallorca la fotografía es todavía más extrema. De unos 800 hoteles vinculados a la patronal insular, solo ocho participan ahora en el programa. En la Costa del Sol quedan menos de cinco. En Canarias, Ashotel contabiliza 36 establecimientos hoteleros y extrahoteleros adheridos.
La retirada tiene una explicación recurrente: el precio. Un establecimiento puede cobrar por un usuario del Imserso alrededor de 24,5 euros al día, con pensión completa. En los mejores casos, según Cehat, se acerca a los 29. Desde el sector sostienen que con esas cifras no se cubren los costes. "Todos sabemos lo que cuesta hoy en día un menú", dice. Después enumera lo demás: electricidad, alimentos, lavandería, personal. "Con estos precios, un hotel de cuatro estrellas, con los servicios que tiene, no da".
Fuera del programa, las habitaciones valen bastante más. En agosto, la facturación media por habitación ocupada en España alcanzó los 166,9 euros, un 7,3% más que un año antes. En Baleares superó los 230 euros y la ocupación rebasó el 90%. Con ese mercado enfrente, reservar camas para el Imserso resulta cada vez menos atractivo para muchos establecimientos.
Y, además, hay más alternativas que antes. "Benidorm, Costa del Sol, Costa de Huelva... son zonas donde cada vez hay más posibilidades de trabajar con otros mercados donde pagan un precio lógico", explica Farriol. Hace años, llenar habitaciones en febrero podía ser una batalla. Hoy, en algunos destinos, el invierno ya no significa necesariamente hoteles vacíos. En Canarias, por ejemplo, la temporada alta internacional coincide en buena medida con los meses en los que opera el Imserso. Mientras el mercado cambiaba, sostiene Farriol, los precios del programa apenas lo hicieron. Habla de incrementos máximos del 3% y de años sin subidas.
Farriol insiste en que los hoteleros no reclaman grandes márgenes. "Yo no conozco a nadie que trabaje con este programa esperando ganar dinero". Y lo resume de otra manera: "No quiero ganar, pero no me hagan perder". Las patronales hoteleras sitúan esa frontera alrededor de los 35 euros diarios por usuario. Hosbec, la patronal de los hoteleros valencianos, reclama al menos 35 euros más IVA y en Canarias manejan una cifra similar.
Un programa para el empleo El problema no termina en las habitaciones que desaparecen de la oferta. También se nota detrás de la recepción, en las cocinas, en los comedores y en las plantas de los hoteles. Durante años, este programa ha permitido a muchos establecimientos mantener las puertas abiertas cuando terminaba el verano.
Pero esas playas ya no se vacían como antes. En muchos destinos hay clientes durante más meses, llegan turistas extranjeros en invierno y los hoteles encuentran otras formas de llenar habitaciones. El Imserso ha dejado de ser, para algunos de ellos, la herramienta con la que sostener la temporada baja. Y cuando deja de ser imprescindible, pesan más los 24,5, 27 o 29 euros por persona y día.
Ahí está la paradoja. Nunca hubo tantos mayores queriendo viajar y, sin embargo, en algunos de los destinos más deseados cada vez hay menos hoteles dispuestos a recibirlos. Farriol lo resume sin demasiados matices: "Si siguen así, cada vez habrá menos habitaciones donde hay demanda".