Economía

Los precios en España se desbocarán más que en el resto de grandes economías del euro por la guerra

La OCDE eleva la inflación al 3,7% este año y al 3,4% el que viene y advierte de un posible encarecimiento de la cesta de la compra

Una persona, con tickets y el carro de la compra recién hecha
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Una persona, con tickets y el carro de la compra recién hechaj.c.cordovilla
Una persona, con tickets y el carro de la compra recién hecha

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Agencia Colpisa

Publicado el 24/09/2026 a las 05:00

 La guerra en Oriente Medio está pasando factura a la mayor parte de los países del mundo, pero España está pagando el precio más alto de entre todas las grandes economías del euro. Hasta el año 2027 mantendrá una inflación más elevada que Francia, Alemania e Italia, según el último informe de previsiones económicas publicado este miércoles por la OCDE. En concreto, alcanzará un 3,4% el año que viene, medio punto más de lo previsto en la última revisión de junio. El organismo internacional también se ha visto obligado a revisar al alza la inflación para 2026, que será del 3,7%, cuatro décimas más que lo que preveía hace tres meses.

Lo que es especialmente preocupante es que la OCDE también prevé una inflación subyacente -que descuenta los precios de la energía y de los alimentos no elaborados- superior en España. El indicador se había mantenido bastante contenido en los últimos meses sin sobrepasar los niveles anteriores al comienzo del conflicto. Pero eso va a cambiar, de acuerdo con la OCDE, y los altos precios de la energía terminarán por dejarse sentir también en la cesta de la compra de los hogares. En concreto, se situará en el 3,4% en 2026, cinco décimas por encima del último dato disponible del 2,9% en agosto. Aunque, de momento, no hay indicios de que los alimentos se hayan encarecido, la OCDE sí que advierte de un aumento del coste de algunos productos agrícolas, especialmente tras un verano en el que la sequía y las malas condiciones meteorológicas han pasado factura a las cosechas. Ese incremento de precios sí puede traducirse en un encarecimiento de la cesta de la compra en los próximos meses.

Además, la meteorología no parece dispuesta a dar tregua en lo que resta de 2026. Los riesgos asociados al fenómeno climático conocido como El Niño podrían ralentizar la producción agrícola en países como Australia, India e Indonesia. Ello, sumado a las interrupciones de suministro de fertilizantes en el estrecho de Ormuz, dejaría en jaque las cosechas y reduciría la oferta mundial de alimentos, presionando al alza los precios.

Ante este escenario, "podrían ser necesarios nuevos ajustes de la política monetaria si las presiones sobre los precios mostraran signos de generalizarse o si las perspectivas de crecimiento se debilitaran sustancialmente", apunta la OCDE. La organización abre así la puerta a nuevas subidas de tipos de interés en el futuro si continúa el shock de los precios energéticos por la guerra de Irán y no logra contenerse la inflación en los próximos meses. Con el euríbor ya tensionado, una política monetaria aún más restrictiva encarecería más el crédito y empeoraría las condiciones para acceder a una hipoteca.

Sin embargo, la propia OCDE reconoce que existe "una considerable incertidumbre en torno a estas perspectivas", especialmente de cara a la evolución de los mercados energéticos. Los factores de presión sobre el suministro de petróleo y gas continuarán si no se encuentra una solución duradera a la crisis en Oriente Medio, lo que forzará a los bancos centrales a tomar más medidas para contener la inflación.

"Se prevé que la inflación agregada de los precios al consumo en los países del G-20 repunte a corto plazo antes de moderarse gradualmente, ya que se prevé un descenso de los precios mundiales de la energía hasta 2027 y una política monetaria más restrictiva, lo que contribuirá a limitar las presiones generales sobre los precios", señala el organismo en el informe.

Resiliencia económica 

A pesar de la escalada inflacionista, el crecimiento económico continúa una senda más estable de lo esperado en un contexto geopolítico tan incierto. La OCDE eleva también la previsión de crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB) hasta el 2,6%, cuatro décimas más de lo que preveía en junio. En España el organismo destaca una demanda interna sólida, así como una mayor resiliencia económica de la esperada en muchos países pese a la guerra en Irán.

Si bien el crecimiento mundial se ha moderado en consecuencia durante la primera mitad del año, la OCDE incide en que se mantiene "resiliente" en muchos países a pesar de los efectos adversos del conflicto en Oriente Medio. Las considerables reservas de petróleo, el suministro adicional procedente de fuera de las economías del golfo y las medidas de apoyo gubernamental han contribuido a amortiguar el impacto en la economía mundial. Además, según el informe, la actividad relacionada con la inteligencia artificia ha servido de impulso para la inversión, la producción y el comercio.

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