Más de 3.200 millones perdidos en 2025 por el fraude de las horas extras
Cerca de medio millón de trabajadores realiza cada semana 2,5 millones de horas que no se abonan, a la espera del nuevo registro horario


Publicado el 24/02/2026 a las 08:46
Cientos de miles de trabajadores siguen padeciendo a diario el fraude de las horas extras realizadas y no pagadas mientras el nuevo registro de jornada impulsado por la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, para poner freno a estos abusos se retrasa por la división que existe dentro del propio Gobierno y por las dudas de su posible inconstitucionalidad. En concreto, cerca de medio millón de ocupados, un total de 441.000, realizaron el año pasado 2,5 millones de horas extras a la semana que no se les abonó, con la consiguiente pérdida económica que supone: se dejaron de ingresar más de 3.243 millones de euros, en concepto de salarios, cotizaciones e impuestos en la declaración de la renta, según recoge un informe publicado ayer por el gabinete económico de CC OO con datos extraídos de la Encuesta de Población Activa (EPA) del INE.
Casi un millón de trabajadores (945.000) estiró a lo largo de 2025 su jornada laboral más allá de lo pactado, lo que supone un 5% del total de asalariados. Y prácticamente la mitad (el 47%) no recibió contraprestación alguna en forma de salario o descanso. Es decir, el 2,3% de la población asalariada trabajó semanalmente horas extras no pagadas. En total, se realizaron de media 6,38 millones de horas extras a la semana y el 39% de ellas no se cotizó, ni se pagó ni se compensó con descanso. Dicho de otro modo: cada semana de media se trabajaron 2,49 millones de horas que los empleadores no abonaron, "pero se beneficiaron y apropiaron de ese trabajo", recalca CC OO.
Así, el sindicato señala que si no se hubiera realizado este volumen de horas extras en 2025, se habrían tenido que crear 160.000 empleos a jornada completa para suplir ese trabajo, de los cuales 62.000 corresponderían a las horas extras no pagadas.
"Se trata de una forma de explotación laboral persistente desde hace décadas y que no se ha logrado reducir de manera significativa en los últimos años, a pesar de la aprobación de normativa específica como el registro obligatorio de la jornada de trabajo", denuncia el sindicato liderado por Unai Sordo.