RSC y energías renovables: Los beneficios de apostar por la sostenibilidad
La captación de nuevos clientes, la mejora de la imagen corporativa y la reducción de costes son tres ganancias
de la apuesta por el medio ambiente


Publicado el 30/10/2021 a las 06:00
En muchas ocasiones hemos oído hablar de la Responsabilidad Social Corporativa (RSC) sin que realmente se conozca el alcance del término y su importancia en la reputación de las empresas. Es un concepto relativamente nuevo pero que ha cobrado mucha importancia ante el auge de la sostenibilidad ambiental, el empleo eficiente de los recursos naturales y el desarrollo sostenible.
¿QUÉ ES LA RSC?
La Responsabilidad Social Corporativa es la forma en la que las empresas dirigen todos sus procesos y relaciones (con clientes, empleados, accionistas, etc.) de acuerdo con criterios éticos y sostenibles.
Así, la RSC no consiste únicamente en adaptar los procesos y relaciones a la legislación vigente, sino que se trata de un valor que las organizaciones adquieren como propio. Este valor se relaciona con aspectos económicos, sociales y ambientales, y abarca la protección de la salud de los trabajadores, el respeto por el medio ambiente, la lucha contra el fraude y la corrupción, entre otros aspectos.
La RSC agrupa un conjunto de prácticas de cumplimiento obligatorio, pero su importancia radica no solo en el cumplimiento de las normas impuestas, sino en ir más allá con la implantación de acciones voluntarias.
¿POR QUÉ ES INTERESANTE APOSTAR POR LA RSC?
1. Captación de clientes. Gran parte de los consumidores han incorporado desde hace tiempo un criterio selectivo a la hora de decidir a quién comprar, priorizando aquellas empresas que apuestan por la aplicación de criterios de igualdad de género en la organización, por potenciar el comercio local en sus relaciones comerciales, o por producir su propia energía o adquirir energía verde.
2. Mejora de la imagen corporativa. Adoptar medidas voluntarias de RSC conlleva una mejor reputación, lo que permite obtener mejores relaciones en muchos ámbitos (proveedores, organismos públicos, entre otros), y a veces facilita la expansión internacional en aquellos países donde la cultura de la RSC está implantada.
3. Reducción de costes. Aplicar una política basada en la ética y la sostenibilidad significa reducir costes en algunos procesos. Es el caso de la producción de energía. Las organizaciones que deciden optar por el autoconsumo fotovoltaico, además de contribuir al cuidado y al desarrollo del medio ambiente, reducen drásticamente sus costes energéticos.
RSC Y ENERGÍAS RENOVABLES
La apuesta por las energías renovables en la RSC viene definida en los Objetivos de desarrollo sostenible (ODS) de la ONU con el objetivo de cumplir con la denominada Agenda 2030.
El acceso a las energías renovables cada vez es más asequible y muchas empresas se están sumando a la apuesta por estas energías. Sin duda, la que está teniendo mayor aceptación por parte de las organizaciones es la energía solar.
LA APUESTA POR LA ENERGÍA SOLAR
La energía solar fotovoltaica es la más fácil de instalar en las empresas que cuenten con un tejado en sus sedes. Asimismo, gracias a las novedades legislativas implantadas durante estos últimos años, el marco regulatorio del autoconsumo es más coherente, y la supresión de los impuestos y la gestión de los excedentes ya son una realidad.
El principal beneficio del autoconsumo es la mejora de la imagen corporativa. Las empresas que tengan paneles solares se consideran negocios comprometidos con el medio ambiente. Asimismo, estas compañías son más productivas y competitivas porque la energía necesaria para el desarrollo de su actividad es mucho más económica que la de la competencia, con lo que pueden repercutir esa bajada en el coste de sus productos.
No hay que olvidar otros beneficios, ya que los negocios que apuestan por el autoconsumo también contribuyen a desarrollar la economía local y a generar nuevos puestos de trabajo.