Premio Pyme 2026
Diego Farrera (CEO de Bodega Otazu): "Queremos situar al vino de Navarra donde tiene que estar. Hay más que Rioja y Ribera"
La bodega navarra ha sido reconocida este lunes con el Premio Pyme Navarra 2026


Publicado el 23/06/2026 a las 05:00
1989 fue un año clave en la historia moderna de la Bodega Otazu. La familia hispano-venezolana Penso adquirió entonces la finca para recuperar una tradición vitivinícola que se remontaba siglos atrás y que había desaparecido tras la plaga de filoxera de finales del siglo XIX. Su sueño entonces, como ha confesado este lunes el director general de la bodega, Diego Farrera, era llevar desde “el terruño de Otazu” los vinos de Navarra por España y el mundo para que sean reconocidos como los mejores. “Hoy de cada diez botellas que producimos exportamos ocho y a más de 30 países. A los bodegas navarras sólo nos falta creérnoslo y nosotros queremos colocar al vino de Navarra donde tiene que estar porque hay más que Rioja y Ribera”, ha defendido un orgulloso Farrera después de que la bodega fuera reconocida con el Premio Pyme Navarra 2026.
A la entrega del galardón, que conceden el Banco Santander y la Cámara de Comercio de Navarra en colaboración con la Cámara de España y Diario de Navarra, han asistido alrededor de 40 personas entre empresarios, directivos del banco, entre otros su nuevo director territorial, Carlos Blesa Ramirez, y representantes institucionales de la Comunidad foral.
El proyecto de Bodega Otazu, con el viñedo con Denominación de Origen Protegida Pago más al norte de España, abrigado entre la Sierra del Perdón y la Sierra del Sarbil y en una tierra en la que hubo remolacha antes que vides, nació para rendir tributo a la tradición y a la historia y como ha valorado el jurado del premio ha logrado convertirse en un referente “en innovación, sostenibilidad e internacionalización” dentro del sector vitivinícola.
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Asegura Farrera que el premio es reflejo de "la ilusión, el trabajo y la convicción" que hay detrás del proyecto y que lo que más ilusión les hace en su tarea de llevar el vino de Navarra por el mundo es seguir abriendo países y que todos los navarros estén orgullosos de lo que hacen.
"Excelencia, generosidad y familia" son algunos de los valores que marcan su camino y entre otras muchas metas, la apuesta de la bodega pasa por seguir tomando buenas decisiones, consciente de que las que tomen hoy no darán sus frutos hasta dentro de cuatro años. Buenas decisiones que les permitan, por ejemplo, seguir consolidando el mercado canadiense, uno de sus objetivos.