Navarros globales
El nuevo rumbo de una pareja de Tudela en Filipinas
Marta Aranda Baños y Abel Gil Cacho residían en Madrid hasta que hace un verano les vencieron las ganas de vivir en el extranjero. Se lanzaron cuando la empresa de él, ingeniero de caminos, canales y puertos, le ofreció coordinar una obra en Filipinas y ella, periodista, logró un trabajo en dos semanas


Actualizado el 22/09/2025 a las 07:03
Al entorno de la tudelana Marta Aranda Baños, de 27 años, le chocó que se fuera a vivir a Filipinas. En verdad se sorprendió hasta ella: cuando soñaba con residir en el extranjero, se imaginaba “un Canadá, Noruega, Irlanda, nublado, lluvia...” porque no le gusta nada el calor, de modo que no entraba en sus planes un país tropical como este del sudeste asiático, “donde no hay cuatro estaciones, solo la temporada de lluvias y la seca; donde la temperatura no baja de los 30 grados, 27 por la noche, y donde la humedad es altísima, terrible”. Pero esto quedó atrás cuando se presentó la oportunidad de tomar con su pareja, el también tudelano Abel Gil Cacho, de 30 años, un nuevo rumbo que ambos viven como una aventura y por la que llevan en Filipinas desde el 4 de enero.
Juntos desde hace seis años, se instalaron en Madrid en septiembre-octubre de 2020, ella, con una oportunidad de trabajo en el departamento de márketing y comunicación de una bodega internacional y él, para unas prácticas del máster a las que siguieron otras en la empresa para la que trabaja ahora como ingeniero de caminos, canales y puertos.
Pero el verano del año pasado comenzaron a plantearse vivir en el extranjero cuando Marta sintió las ganas de irse fuera que Abel llevaba un tiempo notando. Y ocurrió que, al comunicarlo él a su empresa, “internacional, muy diversificada, con muchos negocios alrededor del mundo y que ofrece muchas oportunidades de este estilo”, les pusieron sobre la mesa el nombre de varios lugares que al tiempo se concretó en uno, Filipinas. El motivo, la construcción de un viaducto por el que pase un tren de Clark, una ciudad en el norte, a Calamba, en el sur, “con múltiples paradas en Manila.
Y es que “no hay prácticamente transporte público, de ahí la apuesta del gobierno filipino por la infraestructura pública por un tema medioambiental y social, ya que no todo el mundo se puede pagar un coche”, cuenta él, que destaca que lo que sí hay son motos. Existe además un tren urbano “de una línea y con muy pocas paradas que cruza una parte de Metro Manila, el área de la región metropolitana de Manila, y los 'yipniss', una especie de furgonetas, aunque “para subirse a ellas la gente hace horas de cola”.
La oportunidad que les ofrecía la empresa de Abel supuso que en cuestión de tres meses estaban preparando todo para marcharse “ya”, a pesar de que siempre habían pensado en un destino más cercano, “un vuelo de distancia”, lo que no se cumple con los alrededor de 12.000 kilómetros entre Filipinas y España —“con el cambio horario además son 24 horas de viaje”—. Pero el detonante por el que Abel dijo “sí” a su empresa fue que Marta encontró trabajo, en apenas dos semanas de búsqueda desde España: como embajadora española de un grupo de restaurantes españoles, “casi los primeros restaurantes españoles que abrieron en Filipinas”, y por lo que visita semanalmente quince. Además de estar conociendo cómo funciona todo desde dentro, su labor es representar los cinco conceptos de la marca en eventos, actividades y ferias.
Viven en Makati, de 500.000 habitantes, una de las dieciséis ciudades que conforman Metro Manila. “Aquí está todo muy unido. No hay una distinción clara de dónde termina Makati y dónde empieza Manila ciudad, por ejemplo. Un cartel y ya está. Es como si fuera todo una mega urbe urabana”, describe Abel. Su trabajo está en Manila ciudad, a unos cuatro kilómetros de Makati. Marta, con esas visitas semanales a los restaurantes, se desplaza en taxi por ese casi inexistente transporte público. El tráfico ahí “es increíble”, y muchas veces “dos o tres kilómetros de distancia” se convierten en “una hora de transporte en coche”. Y como se quiere renovar la ciudad de Manila, “está en continuo cambio, con multitud de obras -hay muchísima inversión del Banco Asiático de Desarrollo —, el tráfico se agrava más”.
Están descubriendo que Filipinas es mucho más que playas paradisíacas, la idea que tenían del país antes de investigar sobre él y decidir trasladarse allí. Marta, por ejemplo, no se imaginó al llegar a Manila “semejante ciudad”. “Salimos del taxi y me pareció Nueva York. Makati y Bonifacio Global City están llenas de rascacielos, centros comerciales... No hay tiendas en la calle: entras en un centro comercial a las once de la mañana y puedes hacer todo: desayunar, ir de compras, comer, ver una película y cenar. La gente hace la vida en los centros comerciales, es una barbaridad”.
Pero hay muchas otras opciones de ocio. Porque Filipinas “está en medio de Asia, con todo a un paso”, que ejemplifican en que con un vuelo de una hora se pueden plantar en Japón -“es una de las razones por las que nos motivó Filipinas”-. Y si bien es verdad que en los primeros meses han estado muy centrados en el trabajo, sí que han podido hacer escapadas dentro del propio país.
“Una de las cosas más bonitas de vivir aquí”, narra Marta, “es que, entre semana, con unos días de fiesta, estás en tu casa una mañana y al día siguiente te despiertas en una isla tropical paradisíaca, desayunas un poco y en media hora te vas a bucear a un arrecife de coral de los más grandes del mundo. Eso es lo que más me sorprende y cada día nos levantamos muy agradecidos por todo esto”. Y el precio por uno de esos vuelos de una hora, añaden ambos, es similar al de un viaje en tren de Madrid a Tudela”. No obstante, Filipinas no es tan barato como imaginaban, bastante más Indonesia y Tailandia. “Creo que vivimos en uno de los países más caros del sudeste asiático”, admite Abel.
No les ha costado conocer a gente —“aquí hay una comunidad española enorme, y antes de venir me metieron en un grupo que se llama Españolas por Manila, unas 200 mujeres, que lleva quince años en activo”, desvela Marta—.
Tampoco les ha costado relacionarse con la gente local. “Los filipinos son muy españoles”, dice Abel. “Tenemos muchas similitudes”, añade Marta, “y no solo a nivel gastronómico, sino también de forma de ser: son muy abiertos, alegres, cariñosos, muy acogedores, siempre te reciben con una sonrisa”. Ambos se han sentido acogidos en sus lugares de trabajo “desde el minuto uno”. “Son conscientes”, se refieren a los compañeros de trabajo, “de que estamos fuera de nuestra casa, con nuestras familias superlejos, y hacen todo lo posible para hacernos sentir genial en todo momento”. “Y les encanta socializar, estar en la calle, salir de fiesta, bailar, cantar, ir a los karaokes —por cierto, canta todo el mundo y cantan todos bien, es impresionante”—.
No tienen problemas de comunicación ni con el inglés ni con el tagalo. “Creo que el 15% por ciento de las palabras en tagalo son españolas”, ríe Abel. “Hay algunas”, añade Marta, “como patata, maíz, mesa, cuchara, cuchillo... que si las meten en las frases, más o menos te contextualizan y te vas entendiendo”.
Quien visita Filipinas “no se puede marchar sin bucear”, afirman los dos, que comenzaron a formarse en él hace cuatro meses, a raíz de hacer esnórquel en Puerto Galera. “Filipinas es uno de los mejores países del mundo para hacer buceo, hay una vida acuática increíble y está repleto de gente que viene a bucear”.
Respecto de las ciudades, Marta destaca los contrastes: las zonas que son núcleos de lujo, como Makati, Bonifacio Global City..., y los 'barangay', barrios entre esas ciudades, “donde vive la gente que tiene menos posibilidades”. “Realmente hay más zonas así que ciudades de lujo”.
Su visita guiada para quien vaya a verles incluirá su casa, Makati, y también Bonifacio Global City —“es lo má moderno”. Además, “intramuros”, que es ir a la ciudad de Manila, “muy bonita y con mucha arquitectura española”; Binono, el barrio chino, “uno de los más antiguos del mundo”; El Nido, Corón, Puerto Galera, Siargao, Siquijor y Camiguín.
Y en ese listado también hay lugares de montaña, con “arrozales y lagos preciosos”. Y citan, por ejemplo, Banaue, que les queda cerca para una excursión de un día. “En Filipinas hay turismo, pero no está tan explotado como en otros sitios del sudeste asiático. Los lugares siguen siendo muy auténticos. Cuando viajamos por Filipinas, estás mucho más cerca de la gente local”, aseguran.
Reconocer encontrarse “muy bien”. Cuando se cumpla el año y medio de estancia allí, pensarán qué hacer. “Pero si seguimos así, no creo que nos planteemos volver a España de momento. Supongo que nos marcaremos otro plazo. O no: igual lo dejamos estar hasta que nos cansemos”, reflexionan.
MARTA ARANDA BAÑOS
Lugar y fecha de nacimiento: Tudela, 03/11/1997.
Nombre de la madre y del padre: Teresa y Ladislao.
Hermanos/as: Patricia y David.
Lugares de estudio: Colegio San Francisco Javier (Tudela), Universidad San Jorge (Zaragoza), Universidad Europea (Madrid), Universidad de Barcelona - Barcelona Culinary Hub (Barcelona).
Lugares de trabajo: Especialista en márketing - Grupo de restauración (Madrid). Project manager y especialista en márketing digital – empresa de eventos y productos digitales (Madrid). Especialista en márketing y comunicación sector vinos - Bodega internacional (Madrid). Brand ambassador y especialista en comunicación y experiencia gastronómica y bebidas – Grupo de restauración (Manila).
ABEL GIL CACHO
Lugar y fecha de nacimiento: Tudela, 24/01/1995.
Nombre de la madre y del padre: Piedad y José María.
Hermano: Leandro.
Lugares de estudios: Colegio San Francisco Javier (Tudela), Stillwater High School (Oklahoma), The Phelps School (Philadelphia), Universidad de Cantabria (Santander), Universidad del País Vasco (San Sebastián), Universidad de Puerto Rico (Mayagüez), Òbuda University (Budapest), Universidad Alfonso X El Sabio (Madrid), Politecnico Di Milano (Milán).
Lugares de trabajo: técnico de ofertas - mantenimiento de infraestructuras, (Madrid). Técnico de desarrollo de negocio para el mercado de Reino Unido e Irlanda, (Madrid). Técnico de desarrollo de negocio global para el mercado de carreteras y puentes (Madrid). Coordinador de obra en el proyecto North-South Commuter Railway Extension CP S-02 (Manila).