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Juan Virgilio Márquez: “La eólica es una solución a un problema que será muy grave si no actuamos ahora”

Tras pasar la mayor parte de su carrera profesional en la Ingeniería de Sistemas para la Defensa de España (ISDEFE), Juan Virgilio Márquez, ingeniero de telecomunicaciones, fue nombrado director general de la Asociación Empresarial Eólica (AEE), una entidad que representa y da voz a más del 90% de las empresas del sector de nuestro país

Juan Virgilio Márquez: “La eólica es una solución a un problema que será muy grave si no actuamos ahora”
Juan Virgilio Márquez: “La eólica es una solución a un problema que será muy grave si no actuamos ahora”
  • DN Management
Publicado el 04/06/2021 a las 10:44
Tras pasar la mayor parte de su carrera profesional en la Ingeniería de Sistemas para la Defensa de España (ISDEFE), Juan Virgilio Márquez, ingeniero de telecomunicaciones, fue nombrado director general de la Asociación Empresarial Eólica (AEE), una entidad que representa y da voz a más del 90% de las empresas del sector de nuestro país. Su principal objetivo es promover el crecimiento de la energía eólica a través de la investigación, la comunicación y la educación.
España es el segundo país de Europa (tras Alemania) y el quinto del mundo en capacidad de energía eólica instalada. Y es prácticamente el único país que tiene la cadena de valor completa al 100%.
¿Qué debe hacer nuestro país para seguir siendo un referente eólico mundial a largo plazo?
España es un referente en energía eólica porque hace más de 20 años se empezó a invertir de manera comercial. Lo que sucedió fue que se sincronizaron todos los grupos de interés: los reguladores, la capacidad de las compañías, la cadena de valor, la financiación… Todo esto se hizo linealmente durante años, lo que permitió a España crecer del orden de un gigavatio anual de media. Por eso nosotros siempre hemos defendido que la linealidad es un factor decisivo en un sector que quiere traccionar el 100% de la cadena de valor de forma interna, sin depender de terceros países.

¿Cómo se consigue mantener esa linealidad?
Es fundamental generar un mercado local, en España, que dé visibilidad. Y es fundamental que ese mercado tenga una determinada dimensión porque tanto el coste logístico como la complejidad técnica y operativa son mucho mayores que en otras tecnologías. Si nosotros queremos tener todas las condiciones positivas lo que tenemos que hacer es contar con un mercado interno cerca. Un mercado en el que se instalen los aerogeneradores que se fabrican aquí y que seamos siendo competitivos. Eso ocurrió porque hubo esta visibilidad. Hubo una serie de normativas, de regulación, que es lo que dio esa visibilidad y el factor de atracción a los inversores. ¿Qué es lo que tenemos que hacer para seguir haciéndolo? Pues reproducir lo mismo.

El Plan Nacional Integrado de Energía y Clima, con fecha 2030, implica un alto crecimiento de la energía eólica. ¿Seremos capaces de asumirlo?
Tenemos un factor de visibilidad importante hacia 2030, con un Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) que nos dice que la estimación de energía eólica es de 50,3 gigavatios, es decir, de los 27,4 en los que estamos a finales de 2020 tenemos que pasar a 50,3, que es casi duplicar. Esto implica que hay que instalar del orden de 2,2 gigavatios al año, cada año, sin parar. Es un ritmo que el sector puede asumir perfectamente porque hay que tener en consideración que las máquinas son más grandes y tienen más potencia que hace unos años. Estamos hablando de que tenemos que instalar entre 400 y 500 máquinas (aerogeneradores) al año.
Para lograrlo tenemos que volver a crear este sistema alineado de todos agentes implicados: reguladores, empresas, financiero, seguridad jurídica, visibilidad a largo plazo… y en eso es en lo que hay que trabajar. En su momento se fue avanzando en una senda lineal porque estaba todo muy claro.

¿Cuál es la situación actual en este sentido?
Ahora mismo tenemos un gran reto con la afectación al territorio de este gran contingente de renovables que tenemos que instalar para 2030. En España hay mucha eólica instalada y hay comunidades autónomas que tienen muchos megavatios instalados y todavía hay que instalar más. Por eso hay que ser muy rigurosos, muy meticulosos, muy cuidadosos y muy respetuosos para asegurar que todo esto que se tiene que hacer se va a hacer velando porque todos se vean beneficiados y nadie se sienta perjudicado.

¿Cómo se consigue aunar todos los criterios?
Hay que tener en consideración dos debates que están a dos niveles. Está el debate a nivel climático en el que yo creo que estamos todos de acuerdo. Dónde estamos y hacia dónde estamos yendo a nivel sociedad y yo diría a nivel civilización y qué es lo que tenemos que corregir. Y luego está el debate local, cuando tenemos que instalar los parques en las diferentes localidades. Ahí hay que hacer mucho esfuerzo, mucha pedagogía, hay que acompañar claramente a todas las entidades, a las personas, organizaciones y entidades que forman el entorno local, que es quien va a verse impactado por el crecimiento de instalaciones renovables.

Yo creo que se trata de reproducir el mismo esquema con el grado de confianza y el grado de creencia de que esto es una solución. La eólica es una solución a un problema que tenemos. Y el hecho de que no lo veamos en el corto plazo en algunos sitios no significa que no esté. Y que se verá con una gravedad mucho mayor en el largo plazo si no actuamos ahora.
En España, la eólica es la primera tecnología del mix energético por potencia instalada y ya es la primera tecnología en los últimos doce meses por generación, por encima incluso de la nuclear. El futuro pasa por garantizar la integración de las renovables en el sistema y eso pasa por combinar tecnologías que tienen curvas de producción que son complementarias y por avanzar en el desarrollo de tecnologías de almacenamiento.
Navarra ha sido pionera en el desarrollo de la energía eólica en España. ¿Cuál es la realidad de nuestra comunidad?
Navarra es una referencia en el sector. Siempre lo ha sido. El primero de los parques comerciales que se puso es el parque de El Perdón. El ecosistema industrial y tecnológico que tiene Navarra está perfectamente alineado con el reto que tenemos a futuro. Siempre ha sido una comunidad autónoma comprometida con el desarrollo industrial, con crear manufactura, con crear empresas que exporten, siempre ha tenido un compromiso con la eólica de primer nivel. Es una referencia desde el punto de vista de hub: fabricación y desarrollo de tecnologías, no solo eólicas, sino tecnologías energéticas. Y Navarra siempre lo ha sido y creo que siempre será una referencia que jugará un papel principal en el desarrollo de la eólica en España.

Actualmente existen más de 45 proyectos en Navarra de energías renovables entre parques eólicos y fotovoltaicos esperando el visto bueno del Gobierno de Navarra para empezar a funcionar.
Navarra está teniendo que gestionar todos los retos que comentábamos anteriormente. La afectación territorial de los parques y cómo se integran, cómo coexisten los planes de desarrollo de energía eólica y cómo coexisten con otras actividades económicas. Por eso es muy importante hacer pedagogía y tener las reglas claras a nivel de tramitación de instalaciones. Es muy importante trabajar con los agentes locales para buscar este entendimiento porque la eólica es necesaria. Sin la eólica no llegamos al nivel descarbonización. Sin la eólica no llegamos al nivel de generación de empleo ni valor añadido que queremos.

¿Por qué es importante la apuesta por la energía eólica en Navarra en relación al cumplimiento del Plan Energético Horizonte 2030?
El Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) está aprobado por Bruselas y va a ser revisado cada dos años. Esto quiere decir que no es un proyecto de Gobierno sino de país. Y el Gobierno que esté al frente tendrá que defenderlo y tendrá que orientarlo. Es un compromiso que si no se va a cumpliendo, Bruselas va a preguntar por qué y va a establecer las medidas correctoras para que se cumpla. El plan de España es el mejor de toda Europa, el más ambicioso. El propio plan de España cumple con el 55% de generación de energía a partir de fuentes renovables. ¿Qué ocurre si España no cumple? Que Europa no cumplirá. ¿Qué ocurre si cada una de las comunidades autónomas no cumple? Que España no cumplirá. Está todo interconectado. La integración de la eólica en el territorio es algo que hay que con mucho cuidado, con una especie de tiralíneas y sin hacer desarrollos incontrolados que podrían generar una oposición social.

¿Los parques eólicos podrían ser sustituidos por instalaciones de menor tamaño?
La complejidad de la demanda energética de un país y el conjunto de patrones que tiene ese consumo en este caso eléctrico es muy difícil de suministrarlo exclusivamente con instalaciones distribuidas. No seríamos realistas. Creo que seríamos bastante ilusos si pensáramos que todo se puede hacer con generación distribuida, autoconsumo, de una tecnología o de otra. Un país tiene consumos industriales, un país tiene consumos de ciudades que cambian dependiendo, por ejemplo, si hay un partido de la Champions o no. Un país necesita una capacidad de generación suficiente para que en cualquiera de las situaciones de consumo tengamos el suministro garantizado. En España estamos acostumbrados a que le das a un botón y se enciende algo. Eso no ocurre en todos los países, incluso en países desarrollados. El sistema eléctrico que tenemos en España es de los mejores del mundo. La calidad de la red que tenemos en España es una referencia internacional. El grado de operación del sistema y la integración de las renovables en el sistema es una referencia internacional. Si nosotros queremos tener un suministro eléctrico de calidad, tenemos que tener un sistema eléctrico de generación que esté equilibrado y que cubra todas las posibilidades que sean necesarias. Con todas las tecnologías, un mix diverso. Cada tecnología proporciona diferentes patrones de generación y con las diferentes dimensiones que requiere cada una de las tecnologías.

Hay quienes opinan que hay que transitar hacia un nuevo modelo energético.
Desde nuestro punto de vista no hay que confundir nuevo modelo energético con un tema ecologista. Yo creo que no tienen nada que ver. Un nuevo modelo energético es qué actores están generando la electricidad, cómo la están generando, quiénes la están consumiendo, y cómo es el ecosistema de las empresas que generan, si son grandes si son pequeñas, si las instalaciones son grandes o pequeñas… La tecnología, a día de hoy, permite cualquier cosa. La tecnología fotovoltaica está más orientada al autoconsumo porque es muy modular, sin embargo la tecnología de la eólica cambia en función del tamaño y la capacidad de generación de energía. Como digo, la tecnología proporciona posibilidades para todo. Para autoconsumo doméstico; en España hay un mercado de la minieólica que no está tan desarrollado como la fotovoltaica (la eólica tiene que ir a los sitios donde más viento hay), pero sí hay posibilidades como la minieólica o la eólica de pequeña potencia enfocada a autogeneración o autoconsumo en parques industriales que ya son una realidad. Hay empresas en España que instalan aerogeneradores que proporcionan energía a polígonos industriales.

Los parques eólicos no requieren un territorio muy grande por megavatio producido como otras fuentes de generación de energía. Eso hace que sean compatibles con la actividad agraria o ganadera.
Es importante saber que si nosotros queremos energía barata, que genere empleo de valor añadido, empleo industrial, necesitamos tener instalaciones de un determinado tamaño. No podemos no llegar a 2030 por cuestiones administrativas o por cuestiones de aceptación social cuando realmente es una solución, no es un problema.

En Navarra y en otros lugares de España hay personas y entidades que reclaman a los gobiernos una moratoria en la implantación de nuevos parques. ¿Qué consecuencias tendría esta moratoria?
El tiempo medio de tramitación de un parque eólico en España está en torno a los siete años, ya que en algunas comunidades el periodo se alarga incluso a diez años. Es un tiempo sustancial. Una moratoria tendría dos consecuencias importantes: la primera es la pérdida de confianza de los inversores, que no sabrían cuál sería el resultado final. La segunda es una pérdida de tiempo. Hay que recordar que tenemos diez años para conseguir unos objetivos que son necesarios desde el punto de vista climático, desde un punto de vista ambiental y desde un punto de vista económico. Si tenemos una moratoria, no llegamos.

Los plazos se dilatarían mucho
Sí, porque las moratorias se están pidiendo para estudiar, para estudiar algo y luego para ordenar, y eso no se puede hacer con rapidez. Pero además, es importante tener en cuenta que la mejor forma de estudiar esto es haciendo camino al andar. No se puede estudiar sobre un papel dónde se ubica un parque eólico porque para eso necesitas información y esa información, mayoritariamente, la proporcionan los promotores de los parques con todos sus estudios. Los estudios de impacto ambiental que realizan muestran cuál es la realidad de la flora y la fauna. Y ese estudio de impacto ambiental se alega y se corrige. Y de ese proceso se obtiene un resultado de qué es lo que va a suceder en la zona y qué actuaciones puede desarrollar el promotor del parque para mitigar los efectos. La mejor forma de respetar el medioambiente es realizar los estudios con precisión, ponerlos a disposición de la comunidad científica y con las matizaciones que se hagan, configurar el mejor proyecto respetuoso con el entorno.
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