Opinión

¿A qué se debe el auge del populismo en Europa?

Iván Sánchez Marañón, secretario de Equipo Europa Navarra
AmpliarAmpliar
Iván Sánchez Marañón, secretario de Equipo Europa Navarra
Iván Sánchez Marañón, secretario de Equipo Europa Navarra

CerrarCerrar

Iván Sánchez Marañón

Publicado el 12/02/2024 a las 14:25

El populismo está en auge en Europa. El porcentaje de votos medio de los partidos populistas en Europa ha aumentado del 11% en el 2000 a más del 25% en 2020. Estos partidos no solo han ganado representación, sino que también han formado parte de gobiernos en países como Polonia, Austria, Dinamarca, Hungría, Italia y España. Por si fuera poco, en las próximas elecciones al Parlamento Europeo se prevé un ascenso del populismo importante, especialmente del de derechas, que podría llegar al 25% de votos, mientras que el de izquierda se mantendría sobre el 5%. Ante tal situación, debemos preguntarnos ¿qué está detrás del auge del populismo en las últimas décadas en Europa?

Económicamente, desde la década de 1970, los avances tecnológicos y la globalización han tenido un profundo impacto en nuestras sociedades, generalmente positivo. No obstante, existen ciertas personas que no se han beneficiado de los procesos de integración económica global, e incluso han experimentado efectos adversos como resultado de estos cambios. Son los denominados “perdedores de la globalización”, que en Europa incluye a trabajadores de sectores tradicionales o de baja calificación, clases medias con salarios estancados y comunidades locales afectadas por la deslocalización, entre otros. La Gran Recesión de 2008 constituyó un punto de inflexión, ya que una gran cantidad de ciudadanos perdieron su trabajo o vieron reducidos su ingresos. Como resultado, la crisis incrementó la sensación de incertidumbre y vulnerabilidad, hasta el punto de que los estudios más recientes nos muestran que la creencia de que los hijos vivirán mejor que sus padres ha desaparecido prácticamente entre las clases medias y bajas occidentales. Los partidos populistas, tanto de izquierda como de derecha, han sabido capitalizar este malestar, posicionándose como defensores de la “gente común” frente a las “élites económicas”. Si bien algunos tienen más éxito que otros, la evidencia general muestra que los valores populistas se han fortalecido entre aquellos que sienten inseguridad económica.

Socioculturalmente, el populismo ha sido alimentado por las tensiones derivadas de la inmigración y el cambio demográfico. La llegada de más de 2 millones de refugiados de culturas no cristianas desde la crisis migratoria de 2014 y la ola de ataques yihadistas en las principales ciudades europeas han fomentado el miedo y la xenofobia en varios ciudadanos. Además, la emergencia de movimientos como el feminismo y los derechos civiles que desafiaban las normas sociales tradicionales, han producido que ciertos sectores de la sociedad se sientan desplazados por dichos cambios, especialmente los hombres blancos, mayores y con bajo nivel educativo. Los populistas, sobre todo de derecha, han explotado este sentimiento apelando a programas nacionalistas y antiinmigración, generalmente marcados por alguna visión nostálgica del pasado y en la que se reivindica la cultura nacional.

Asimismo, el populismo ha surgido debido a la sensación de falta de representatividad entre políticos y ciudadanos. En toda democracia representativa existe siempre una tensión inherente derivada del hecho de que su legitimidad proviene de los ciudadanos, pero éstos no ejercen el poder directamente. Por ello, en las últimas décadas, cuando se han ido descubriendo numerosos casos de corrupción en el que los políticos se beneficiaban de dinero público en momentos de extrema necesidad para la ciudadanía, esta tensión no ha hecho sino aumentarse. Esto se ha reflejado en la disminución de la identificación partidista, la afiliación a partidos políticos y la participación electoral a lo largo de toda Europa. Esto ha producido un aumento en la volatilidad del voto que ha favorecido a políticos y partidos populistas que se presentaban como "outsiders" y antisistema. Aunque algunos no eran tan ajenos al sistema como podrían afirmar, todos se presentaban como miembros de la "gente común" que luchaba contra la élite política.

Finalmente, la evolución de los medios de comunicación también ha favorecido el auge del populismo. En las últimas décadas, las tecnologías de la comunicación han evolucionado considerablemente y han ganado cada vez más relevancia en los diferentes aspectos de nuestra vida. La política no fue una excepción, y desde la década de 2000 muchos académicos han acuñado el término "mediatización" para referirse al hecho de que la política está cada vez más influenciada, moldeada y colonizada por la lógica de los medios. Los nuevos medios de comunicación han beneficiado a los populistas, ya que les permiten llegar a su audiencia sin necesitar los medios tradicionales para llegar a su audiencia, ya que ahora pueden hacerlo a través de redes sociales como Twitter, Facebook o Instagram. De esta forma, estas redes les permite a los populistas establecer una relación más cercana y directa con "el pueblo".

En resumen, el ascenso del populismo en Europa se debe a una combinación de factores económicos, socioculturales, políticos y mediáticos. Ante esta situación, la pregunta, por tanto, que este fenómeno nos plantea es: ¿Puede la democracia adaptarse y responder a las demandas y desafíos de una era globalizada sin sacrificar sus principios fundamentales? La respuesta no es sencilla y requiere una reflexión colectiva sobre el futuro de nuestras sociedades. Mientras los partidos populistas continúan ganando terreno, es crucial no solo entender las causas de su ascenso, sino también buscar soluciones que aborden las raíces del descontento.

Iván Sánchez Marañón es estudiante de Filosofía, Política y Economía (PPE) en la Universidad de Navarra y secretario de Equipo Europa Navarra

Etiquetas:

    Continuar

    Gracias por elegir Diario de Navarra

    Parece que en el navegador.

    Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

    Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

    Suscríbete ahora